28 abr 2009

NADA DE TURBE, NADA TE ESPANTA


La vida es Nada

"Son tres mujeres que buscan el amor pero encuentran lo que no es el amor. Un grupo revolucionario de fantasía, como esos productos de procedencia china que llevan el nombre de las grandes marcas. Y así, de repente, se rompe y sólo queda la desilusión. Se mueren de amor, aunque permanezcan sentadas, aunque se apoyen contra una pared cuajada de rosas.

Es un hombre que es una mujer y actúa como una serpiente. Elige la traición: este mundo es atroz pero está lleno de hombres fuertes como caballos.

Heroínas de novela histórica, donde la más terrible circunstancia del pasado sólo es un pretexto para desenlazar el drama de las pasiones.

Ellas son de un país sangriento y de sangre van a acabar salpicadas.

El amor se esfuma cuando la música termina."

Pablo Rotemberg


La puesta en escena de Pablo Rotemberg, que realizó desde el texto de Diego Manso, es una facinante focalización sobre el amor desde el hombre según concibe a la mujer que busca amor. Me parece un trabajo exquisito, sencillo y con pocos artificios de teatralidad.


La obra, aparte de tener a intérpretes con tanta energía y pasión como Germán Rodríguez, Viviana Vázquez y Laura López Moyano, es una propuesta muy descarada, de mucha entrega y gentileza de los actores.


La puesta puede llegar a proponer el rol femenino desde la eterna atadura hacia el hombre; ellas desean liberarse, algunas de forma voluntarias, pero otras no pierden la fe en ese ser masculino. El espacio, las luces, y la acción de los excelentes actores crean esa atmósfera desgarradora y desesperante que a su vez llega a causar un delirio muy escénico.


“Nada te turbe, nada te espanta” está los viernes a las 23:00 en El Camarín De Las Musas, Mario Bravo 960, teléfono 4862-0655.

ASILO PARA QUE VUELVAS


ESPERO, ES TIEMPO, SUEÑO


"El concepto de amor que trasciende edades, heridas y cicatrices. El amor como un objeto de sumo valor. Son ciegos desesperados por ver. Recordamos haber amado a una mujer de ojos marrones o grises o violetas. Recordamos haberle dedicado canciones y palabras. Envejecimos amándola como niños. Esperando a que un día común, como cualquier otro, vuelva. El asilo como lugar de prisión y esperanza. Las ventanas como ausencia. Los ancianos como símbolo de una pérdida. La televisión como fragmentos de realidad puta y pastillas ansiolíticas. Pastillas ansiolíticas otra vez y un anciano nos dice que no puede dejar de amar. Luego corren y se cansan y no hay ninguna enfermera que ayude ni pastilla que valga contra el amor. Solo resta llorar. A moco tendido. Como en cachetazo de campo, esa obra de teatro tan interesante. Por suerte a veces y muy después llega un amor. Y nos enseñan a abrazar piernas en la oscuridad y a sentir el llanto, intentar detenerlo. Un espectáculo en donde el desorden se apodera de las paredes y las escribe. Con letra de doctor las escribe. Las máscaras nos cubren y el sol nos envejece, tanto que nos quisimos y tanto que nos mentimos."



“Asilo Para Que Vuelvas” es una idea que todavía, señala el autor, sigue maquinando, continua autogerminándose, es infinito como efímero. Esa misma hipótesis, o idea sobre el amor es puesta en escena de manera concreta y con mucha sutileza.



El trabajo de puesta en escena de Nacho Ciatti parece una total desorganización, como el mismo intento de intentar plasmar la idea de la espera o el retorno del amor. Pero la genialidad de la propuesta está en el uso consciente de esta carencia, que justamente recae en esa imposibilidad de poder representar o plasmar un idea de ese tipo en escena; pero no existe el artilugio de referirse al teatro a través del teatro (o crítica, comentario, manifiesto, pensamientos, etc...).



La propuesta se centra en la vida de alguien que espera, en este caso de un grupo que espera el amor y el retorno su ser amado (familia, hijo, pareja, etc.). Un juego muy sentimental y sensible de la espera, de los olvidados, del tiempo en que a ellos le acontece. Un juego escénico que es para disfrutar del silencio, de la paz. Un juego donde vamos a compartir el tiempo de espera. ¿Regreserá?



Si desea saber la respuesta y a su vez ver una buena propuesta aconsejo “Asilo Para Que Vuelvas”. Que está los domingos a las 19:00. Teatro Puerta Roja, Lavalle 3636. Reservas al teléfono 4867-4689.

20 abr 2009

B


B


Kevin Quitapenas.



Bueno. Considero que los creadores de esta peculiar pieza de teatro (¿?) buscaron el debate. Es mi impresión o tal vez mi deseo. Dentro de lo que puede considerarse una experimentación sana, tal vez esta es una forma de replantearse ¿qué es teatro? ¿Qué no lo es? ¿Dónde reside la teatralidad? Personalmente comparto la opinión que dice “si todo es teatro, nada es teatro”. Pero B, ¿correspondería a una obra de teatro?


Voy a exponer mis puntos de vista.



- ¿Es una obra de teatro, sólo por el hecho de que aparte de haber visto un partido amateur de basketball, vi a tres personajes y un deseo de competitividad? ¿no veo eso todos los días en cualquier parque, sin necesidad de pagar una entrada o hacer un largo viaje para encontrar la sala? Pero yendo más allá de estos formalismos. Los deportistas, en cualquier deporte, tienen objetivos claros, tienen conflicto, hay fuerzas en juego, tienen hasta inicio, nudo y desenlace en sus juegos, son personajes que conocemos, su actividad se desarrolla “en vivo” frente a un espectador. Entonces: ¿El deporte es una forma de teatralidad? Donde además el espectador puede interactuar mucho más carnal e instintivamente en lo que acontece.


- Pongo un ejemplo, que puede parecer burdo. Si se me presenta una “obra de teatro” (le pongo las comillas para hacer una diferenciación en torno a la discusión, no hago un juicio de valor) donde una mujer se desnuda y nada más (tal vez ella tiene ciertas características de algún personaje, tal vez se encuentra con el conflicto de no poder quitarse el corpiño por ejemplo) pero ¿qué me diferencia esta “obra de teatro” de irme a un cabaret? ¿qué valor poético (por poesía entiéndase lo que acontece en el teatro con el cuerpo) me aporta la obra, por sobre lo que me aporta un buen show de cabaret? Lo mismo pienso en B, ¿qué vi que me aporte como obra? ¿qué exactamente sucedió ahí? Tal vez justamente este debate, el salir puteando, el cuestionar, espero que así sea. Pero yo tengo una necesidad de cuestionar, me dedico a ello, me gusta preguntarme sobre los procesos creativos, cualquiera que haga teatro o arte o crítica puede pensar así. El público, en su generalidad, no, el público quiere ver el acontecimiento, quiere ir al teatro a que le sucedan cosas.¿ Puede una propuesta como B lograr eso? Creo que el debate está abierto, de ahí que hago la pregunta. O esta es una obra para algunos nomás, para los otros que hagan teatro y aplaudan por la “creativa y novedosa” propuesta, así terminamos de vernos entre nosotros nomás y que se vaya al carajo el resto de la sociedad. Espero que no.


- Asumamos que B es una propuesta “realista el extremo”. Vendría a ser, el perfecto extremo de un teatro de representación, que solo nos recuerda lo que ya conocemos, que nos muestra la vida como es. Yo me pregunto ¿para qué quiero ir al teatro si voy a ver lo que veo en mi casa todos los días? ¿si el actor no me va a otorgar nada nuevo? ¿si los códigos (o el ordenamiento de estos códigos) que aparecerán ante mi son tan conocidos que es casi una pérdida de tiempo el ir a repetirlos durante 30 minutos? Para eso me voy a la cancha donde todavía tengo la libertad (si de libertades vamos a hablar) de gritar, de putear a cuello en voz. Aquí no, aquí es como que me vendieron gato por liebre, entonces desconcierta y tienes dos opciones, puedes abrirte a “disfrutar” de la realidad o cerrarte y cuestionar.


- Cuando Duchamp, en 1917 firma un inodoro y lo declara como “arte” crea una polémica, que está muy ligada a un contexto artístico, cuando es precisamente el realismo el que es atacado por una revolución artística que nos iría conduciendo hacia otras formas de expresión. B, puede estar yendo por una línea parecida, esto le otorga un valor dentro del contexto, pero espero que sus creadores no piensen ni por un instante que es necesario “comprenderlos” como artistas y creadores, y que si alguien como mi hermano, se va del escenario maldiciendo el teatro y todas las expresiones “raritas” de los artistas, no es su culpa para nada. Los pajeros somos nosotros, los que hacemos arte.


Me parece importante hablar, siempre dialogar, a veces estos extremos ayudan a plantearse temas más filosóficos que otra cosa. De la obra en sí misma me cuesta decir algo, no sé si actuaban, si creaban algo para nosotros los que los veíamos. Me cuesta definirlo. Pero bueno, el bruto puedo ser yo.

12 abr 2009

SANGRE


LAS IMÁGENES HABLAN

Macabra Parodia Trágica de Una Muerte Erótica. Versión libre del Otelo de William Shakespeare. "Sangre..." nos cuenta un Yago que, partiendo del final del original donde se da la orden de que sea apresado y torturado sin que ello tenga resolución dramática, vive en un nosocomio donde está confinado. La tragedia doméstica se halla intacta: Desdémona elige a Otelo por sobre su padre y éste es guiado por Yago a asesinar a su esposa presa de los celos. Pero no es sólo eso lo que la dirección del espectáculo pretende contar. Vemos a una mujer, Desdémona, entre los dos hombres de su vida. Elije al hombre por sobre el padre y éste muere antes de que pueda reparar el vínculo resquebrajado. En esa dualidad de sentimientos y profunda angustia se mueve en un mundo de hombres donde ella es el objeto de deseo a la vez que el objeto de la trama que Yago teje magistralmente. En una estética de imagen y de corte cinematográfico donde cuadro a cuadro se cuenta el relato, vemos a Desdémona, a Emilia, a Estela (la amante de Brabancio) perecer una a una en manos de Yago o por inducción de éste. Todas mueren menos Blanca, la querida de Cassio quien luego de ser torturada ferozmente por Yago se reivindica y gana su propio lugar. El orden es otro y se logra en manos de una superviviente.

“Sangre” propone muchas lecturas, situaciones y violencias controladas, desde volver a la tragedia de Shakespeare en una propuesta de mafia Italiana, violaciones en escenas y cometidos sucios de poesía escénica donde la naturaleza se presenta en los actores de manera metafísica, hasta imágenes fijas y construidas en escena.



Tal vez el espacio, pese a que es un muy buen lugar para realizar teatro, no sea para este tipo de propuesta, donde hay más de diez actores, donde el público está muy cerca de la trasescena y se escucha ciertos movimientos y ruidos que no vienen a la situación.



“Sangre” cuya dramaturgia pertenece a Osvaldo Pelufo y Laura Silva; es una apuesta hacia la violencia teatral hecha en escena, desde las imágenes, la inicial y la final, nos comenta que es una historia muy circular y que todo lo que veremos ya paso, que no está sucediendo, sino vamos a re-encontrarnos con lo sucedidos pero desde la locura de un Yago que sangra.



“Sangre” una propuesta lúcida y de ensoñamiento a la vez de imágenes está los viernes a las 21:00 en La Carbonera, Balcarce 998, teléfono 4362-2651.

EL VIAJE A NINGUNA PARTE


ROMÁNTICAMENTE TEATRAL

Juanita, también actriz, es una mujer fuerte y avanzada para la época con un mundo imaginario muy fuerte que se hace presente en recuerdos de películas que ha amado desde pequeña y será el nexo con las pinceladas cinematográficas que aparezcan a lo largo de la obra.

Carlitos Piñeyro es hijo de Carlos Galván y, a pesar de no tener vocación ni interés por la actuación, terminará sumándose en reemplazo de Maldonado que los ha abandonado, "porque a la compañía le falta uno".

Los tres inician un viaje en el que nacen y mueren amores, hay separaciones dolorosas y encuentros felices, el trabajo se entremezcla con el amor, los problemas económicos con los familiares y el hambre con el triunfo soñado.>


Desde el programa de mano, nos advierten como vamos a observar “El viaje a ninguna parte”, es una propuesta romántica sobre la gente de teatro y los soñadores, bajo la dirección de Anabella Blanco y Mariano Niemand.


“El viaje a ninguna parte” (1986) la película de Fernando Fernán Gómez es la base principal para este trabajo, que consta de muy buena producción, con mucha imaginación y sobre todo con muchos juegos teatrales.


Nicolás Maiques, Alfredo Castellani y Anabella Blanco nos presentan personajes románticos, pintorescos y caricaturescos. Donde cada intervención de uno de esos personajes está delicadamente teñida por momentos especiales y ensoñadores. Donde la magia se produce frente a los ojos del público. Creando situaciones bien logradas, bien imitadas y hasta transparentes en el espíritu del personaje.


“El viaje a ninguna parte” está los domingos a las 19:00 en Belisario Club de Cultura, Av. Corrientes 1624, teléfono:4373-3465.

B


FUERZAS EN CONFLICTOS, OBJETIVOS CLAROS...


Luciana Acuña:
1.63 mts. 52 kilos. 56 PPM (pulsaciones x minuto) en reposo, 124 PPM en actividad. Bailarina.
Nunca jugó al basquet.

Alberto Ajaka:
1.79 mts. 73 kilos. 65PPM en reposo, 198 PPM en actividad. Actor.
Jugó al basquet desde los 7 a los 17 años en el Club Vélez.

Leonardo Calogero:
1.84 mts. 95 kilos. 58PPM en reposo, 207 PPM en actividad. Basquetbolista.
Jugó profesionalmente en varios clubes de la Argentina.
En el club José Hernández fue homenajeado con el retiro de la camiseta Nº 9 con la que jugó por más de diez años.
Es el goleador histórico de dicho club.



La propuesta connota para muchas más lecturas de lo que simplemente aparenta. No quiero realmente contarles la muy interesante y emocionante experiencia pero... Realmente hasta ahora, de las más de 450 obras de teatro que vi en la ciudad de Buenos Aires, “B” cumple realmente con un teatro que es realista y que es muy consecuente con su propuesta hasta las últimas consecuencias cardiacas.



Si hay alguien que duda realmente y quiere discutir si pagaría o no por ver una obra, tiene que ver esta excelente propuesta. Realmente es la magia de un momento de la vida que nos comparte las tres personas mencionadas anteriormente con mucha garra, energía, fuerza y sobre todo entrega. Hay un compromiso y el divertimento por hacer una propuesta tan simple, pero que a la vez no es propuesta –uno puede mencionar que es lo mismo que ir al estadio- que uno agradece al teatro por tener las libertades y las licencias que en “B” están plasmadas.



“B” va mucho más allá de una simple anécdota de un partido. Porque simplemente concientizaron al público que es público y se comporte como tal; y, que éste se encuentra en una experiencia donde ve a fuerzas oponiéndose, en un espacio dinámico que en cada momento involucra a los intérpretes, donde los personajes accionan y tienen objetivos claros y precisos... etc, etc.



Sólo vean y disfruten de una experiencia que les va a enojar realmente, porque perdió su jugador, o les va a encantar por lo que sucede, sin pensar si es teatro o performance, si es una improvisación o algo muy elaborado, etc... Sólo sean parte de la propuesta, no le busquen “la vuelta de tuerca.”



“B” magnífica experiencia teatral está los sábados a las 21:00 en la Escalada, Remedios Escalada de San Martín 332, teléfono 4856-0277.

CHIQUITO


Sólo se necesita el silencio del abandono...


"Cascarita, Chiquito, y la enfermera, conforman el núcleo familiar de esta obra. El hijo intenta descubrir y sacar a la luz un secreto familiar que recae sobre su identidad. Un bebé abandonado, el sarcasmo, la inimputabilidad, la compulsión…. ¿Cómo se entiende? Parecería que nunca terminasen de conocer la verdad por boca de los personajes de “Chiquito” hay algo que siempre se nos escapa y tras ése rastro intentaremos construir o reconstruir una historia… quizá personal."



En un excelente lugar , hablando como espacio para realizar y trabajar hechos y artes escénicas, se desarrolla la obra “Chiquito” de Luis Cano, cuya dirección está bajo la propuesta de Analía Fedra García.



La propuesta expira un espacio muy dinámico y pequeño, donde los objetos y la escenografía, como los personajes no están terminados, es la apariencia que supone que uno tiene; es la falta de continuidad, o tal vez de complemento, ya que hay un vacío que debe ser llenado con dolor o violencia; eso es lo que expira el espacio escénico de la propuesta de de Analía Fedra García.


José Márquez es un actor que trabaja desde un compromiso de oficio, pareciera que contruye el personaje desde las acciones más íntimas de su ser para dar a luz a un fenómeno muy interesante cuyo nombre es Chiquito; un excelente trabajo de interpretación. Élida Schinocca, con otro tipo de oficio y de mecanismo de estudio, o de forma de abordar un personaje y contruirlo nos muestra a una enfermera efímera, dulce y hasta algo inocente en la manera de relacionar y solucionar las situaciones. Martín Urbaneja, si bien no es de mi estilo la forma en que aborda la narración escénica, había una presencia que se manifestaba en los rasgos y gestos, donde nada oculta.



“Chiquito” está los domingos a las 18:00 en La Carbonera, calle Balcarce 998, teléfono: 4362-2651