21 jun 2009

AMOR A TIROS


Sinismo en un policial


“El comisario Gallo llama a la sargento Valentini quién le debe un favor para hacer un operativo que perjudicaría a un protegido del inspector Benavídez: a Juan Carlos Riestra lo quieren agarrar en un sauna acusándolo de corrupción de menores. Valentini siempre respondió a Benavides, el hombre fuerte de los murciélagos y de quién está enamorada, pero decide traicionarlo por despecho y porque no le queda otra. Hasta hace poco tiempo estuvo viviendo con Ordóñez, un cabo al que le habían quitado la placa por un episodio confuso con un travesti. Valentini no puede estar sola porque tiene conductas compulsivas. Para el operativo el comisario Gallo le adjudicó al único hombre fiel que tiene que es el cabo Ordóñez, y ella le pidió que la deje participar a su hija Andrea Gallo, no le dijo nada pero lo hizo para no estar sola con Ordoñez.
Los tres, la sargento Fernanda Valentini, la agente Andrea Gallo y el cabo Julio Ordóñez, están en un depósito de una antigua casa de telas. Su misión es observar por un monitor los movimientos del local nocturno vigilado por unas cámaras que colocó Julio Ordóñez, ni bien llegue Juan Carlos Riestra se presentarán en el lugar y procederán a detenerlo. Hasta aquí la protohistoria pero una vez encerrados se les arma un entrevero de sentimientos y no se les ocurre mejor idea que meter preso al amor, pero el amor se les escapa y les queda la resaca amarga de haber mezclado sentimientos.”



“Amor A Tiros” es la propuesta policial sobre el amor y las desdichas, una mirada aguda como cínica en las relaciones humanas. Dónde el juego del bien y el mal, lo correcto e incorrecto entran en constante conflicto.



“Amor a Tiros” es irónicamente perturbadora desde la actuación. Donde Celina Font construye un personaje arquetipo y es funcional para la propuesta, que en un principio desempeña una especie de fragilidad humana, que se transforma en un ser nefasto y justiciero. Sebastián Mogordoy busca un personajes que a la vez sea noble, pero no puede por lo que siente por su compañera; está en constante contacto con sutilezas y momentos sentimentales. Y Lorena Vega, actriz que desempeña muy bien a un personaje arquetipo donde la rudeza y lo correcto parece siempre estar presente, en un principio un personaje muy fuerte que no se doblega ante nada ni nadie.



“Amor a Tiros” se desarrolla en un ambiente tenue y semioscuro, como los personajes, donde el escenario está completamente desordenado; creando la atmósfera de subsuelo donde se esconde y se deja al olvido las cosas, entre ellos, las miserias –por así llamarlos- de los tres policías que están en una misión. Un excelente trabajo de iluminación, vestuario y escenografía, donde todo conjuga con los personajes, sus caracteres, y las acciones que desarrollan.



“Amor a Tiros” una excelente propuesta bajo la dirección de Bernardo Cappa y la dramaturgia de Laura Névole. Está los sábados a las 21:00 y los domingos a las 19:00 en el Camerín de Las Musas, Mario Bravo 960, reservas al teléfono: 4862-0655

LAS CAROLINAS


Mujeres sin y en apuros



“Dos mujeres acostumbradas a vivir solas componen una relación simbiótica muy pronta a estallar ante la llegada de un visitante inesperado.

Emparentada con la tradición de la telenovela urbana, Las Carolinas pone acento en lo emocional; muestra un relato plagado de desencuentros que los protagonistas se empeñan en resolver de manera inadecuada.”



“Las Carolinas” nos presentan a una madre y a su hija; cada una de ellas nos muestra como se encuentran con sus problemas y como conviven con la soledad. Hasta la llegada de un hombre a sus vidas.



“Las Carolinas”, cuya dramaturgia es de Laura Córdoba, y está bajo la dirección de Andrea Chacón Alvarez, es una propuesta que trabaja desde lo sentimental, tal vez es una melodrama contemporáneo que busca un diálogo con los deseos y los sueños de estar con alguien; de compartir, aunque sea por teléfono, un momento con otra persona que sea ajena a la vida.



“Las Carolinas” está en Puerta Roja, Lavalle 3636, los domingos a las 21:30, teléfono: 4867-4689.

LA NOCHE CANTA SUS CANCIONES


Construyendo un encuentro con las tensiones


“Él no quiere salir, ella no puede confinarse a quedarse en el apartamento que comparte con él y su bebe recién nacido.
Él es un escritor fracasado, ella una empleada de licencia por maternidad, que encuentra cada vez más difícil cómo justificar su relación con él”



“Veronese es un maestro para manejar las tensiones, las fuerzas en pugnas que realmente son contundentes y están al servicio de la obra, produciendo en el espectador un vacío terrible de abandono. Los cinco actores, con mucha presencia, quienes –al igual que el conflicto- están al servicio de la funcionalidad y el mecanismo de la puesta en escena. Además de ser una pieza para entender y reflexionar sobre el abandono, es una obra que aparenta ser simple, cotidiana y fácil. Pero lo sencillo desnuda complejos y produce heridas.” Nepo Sandkuhl
http://neposandkuhl.blogspot.com/2008/09/des-construyndose-en-el-abandono.html



“La Noche Canta sus Canciones” cambió de espacio, re-definió una nueva atmósfera. La idea sigue siendo la misma, los actores se tranforman frente al público en los personajes y a su vez ellos van creando el espacio sombrío en un lugar que no lo es.



“La Noche Canta sus Canciones” tiene muy buenas y sólidas actuaciones, tal vez la que más se destaca entre tantas es la de Claudio Da Passano, quien construye un personaje que realmente hace dudar si existe un personaje, en el poco tiempo de interpretación reconstruye a un ser muy común y a la vez pregnante con la atmósfera y la situación.



“La Noche Canta sus Canciones” es una pieza que al parecer carece de una formalidad teatral, donde las actuaciones van más allá del "realismo", donde lo perturbador es ver a los actores distanciarse cuando no están en escena, para luego “desangrar” sus personajes una vez que intervienen, todo de una manera sutil, común y hasta cotidiana. Desde ahí se construye las tensiones.



“La Noche Canta sus Canciones” de Jon Fosse, bajo la excelente dirección de Daniel Veronesse está los domingos a las 17:00, en el Camerín de Las Musas, Mario Bravo 960, reservas al teléfono: 4862-0655








14 jun 2009

COMUNIDAD


La comunidad maldita


Por: Flavio Harriague


“Es difícil adelantar algo sobre el espectáculo sin traicionar al espectador. Creo que es una obra para ser experimentada. En el intento de decir algo… diría sin decir… es decir…, podría hablar de su aspecto anecdótico, en este sentido veremos a seis individuos relacionándose. Comentar algo más seria inútil, me vería perdida en un laberinto de ideas kafkianas yendo hacia ningún lugar. Qué mejor que confiar en el imaginario que pueda desencadenar la sola idea de seis individuos relacionándose porque si en una constante crisis de sentido”. Carolina Adamovsky




Parece haber una maldición en todo grupo humano. Parece ser, que inevitablemente algo termina mal. Alguien paga los platos rotos y cae victima del odio, del rechazo y exclusión de los otros. Cuanto de nuestra realidad hay en esta obra. Sin plantear una relación directa con nuestra historia y nuestro presente, parece imposible no sentirse interpelado a medida que transcurre el espectáculo.




Basado en un pequeño relato de Kafka la obra resuelve de manera muy eficaz, el difícil transito de un texto literario al escenario. Son seis actores que desde el comienzo comentan, gesticulan, parlotean de manera ininteligible. Muestran el intento de comunicarse, el intento de acordar, de una lograr una estabilidad. Están en línea, pero esta línea se arma y se desarma buscando la definitiva exclusión de uno de sus miembros. Pero algo falla. Ese “otro” insiste y siempre vuelve. Es un obstáculo que nunca podrá resolverse. Hay intentos desesperados por repetir rituales colectivos, a veces inútiles, entupidos y ridículos, pero necesarios para pertenecer a una grupalidad. Esa es la mismísima forma de la ideología.



El espectáculo es también coherente con el material textual en tanto se destaca por su sobriedad. El potencial dramático del relato fue condensado al máximo, iluminando entonces aquello que pocos rescatan de Kafka: El humor, y la perfecta mostración de la estupidez humana.

"Comunidad" está en Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556, los Domingos 20:30 hs.

27 may 2009

LA BAHÍA DE SAN FRANCISCO


Más allá de ser un trabajo impregnante e impresionante



Obsesionados por esa escena, Luciana Acuña (Co-directora del grupo Krapp) y Fabián Gandini (Director de la compañía Contenido Bruto), presentan La Bahía de San Francisco. La colaboración entre ambos coreógrafos toma la forma de variaciones o, mejor aún, de la reconstrucción de esa escena. Los múltiples intentos de reconstrucción se van sucediendo en la obra, como un tapiz donde se pinta encima de lo ya pintado, mostrándonos siempre sólo una parte, que mira hacia otra parte del mismo fragmento que no vemos porque literalmente se nos esconde, o porque ya hemos visto o veremos.



Muchas veces, en la jerga teatral –por mostrar aire de conocimiento o de enseñanaza-, se habla sobre “el mecanismo de procedimientos, o de funcionamientos” de un texto teatral; en nuestro caso, de un texto espectacular.



“La Bahía de San Francisco” hace teatro con el “mecanismo” en si mismo. La puesta en escena funciona –su mecanismo de procedimiento- con la misma puesta en escena, para crear un hecho teatral, que surja desde la teatralidad. Más allá de estas terminologías pos(t)estructuralistas, o de intentar explicar algo, o el buscar el bendito “¿qué quiso decir?”, puedo afirmar que “La Bahía de San Francisco” es una puesta aparentemente sencilla, es un trabajo minucioso y sobre todo, es una propuesta que surge, al mismo tiempo, de la absoluta improvisación como de la rigidez de una puesta.



Laura Acuña y Fabián Gandini, quienes con mucha entrega y energía, están en constante disposición y apertura ante la situación, están constantemente involucrados en el juego real, que ellos mismos crearon y ellos lo hacen hasta las últimas consecuencias; toman y hacen aparecer delante del público el artificio de la teatralidad, que a su vez es real.



Fabián Gandini maneja las luces, crea en ese mismo momento el espacio. Laura Acuña registra “el aquí y el ahora” a través del sonido y prueba en ese momento como está saliendo; ambos calculan el tiempo, que hasta ese momento no sabemos porqué razón; piensan, meditan, dicen un texto que depués será repetido en off algo que fue dicho ren vivo y hace momentos atrás.


Accionan con el cuerpo. Poco a poco, los corporeo se vuelve protagonista. La energía y la entrega es transformada hasta llegar a este trabajo maravillosamente impregnante y espectacular denominado “La Bahía de San Francisco”.



En resumen, este trabajo magnífico que impregna e impresiona, podrá verlo los domingos a las 21:00 en Camarín de las Musas, Mario Bravo 960, resrevas al 4862-0655.

ME VOY, ME VOY


Algo real para saborear



"Dos hermanas inseparables: la menor ama la libertad y la mayor ama a un policía que es padre de un adolescente que va al industrial. Los cuatro conviven como pueden y reciben la visita de un oficial recién llegado del interior, mientras se preparan para la fiesta de inauguración de una nueva penitenciaría."



“Me Voy, Me Voy” es una propuesta que dentro del concepto de la “convención teatral”, no funciona. Todo lo que sucede es real. Es como si cortáramos, de manera literal, un departamento y viésemos a una familia descompuesta en su propia miseria, en su propia alegría, en la misma convivencias, etc.



“Me Voy, Me Voy” es una creación colectiva bajo la dirección de Javier Dubra y a su equipo de trabajo. Quienes proponen un sala de estar real en una casa real, o un espacio teatral que tengan ese requerimiento -sin recurrir a la “caja negra” y ahí construir la convención. El espacio, es el lugar donde desaparece la convención del teatro; lugar que provoca que nos olvidemos de la representación y prestemos mucho más atención a lo que sucede. Los silencios constantemente están hablándonos.



“Me Voy, Me Voy” es una propuesta que apuesta a la no convención, creando una atmósfera donde se respira una insana perturbación, una malestar que agobia a los personajes; cada uno de ellos con una urgencia que siempre anda oculta, pero hay ese deseo pregnante en el ambiente, y eso transforma en la miseria de la familia. Todo esto acontece en una historia muy simple. Pero lo complejo son los personajes, sus tránsitos, las construcciones y dedicaciones que tienen con el silencio y el tiempo en el espectáculo.



“Me Voy, Me Voy” está los jueves a las 21:00 en Elefante Cluba de Teatro, Soler 3964.

EL CACHORRO ELEFANTE


Exigimos los 30 pesos...


“El espectáculo pone en escena fundamentalmente la obra El Pequeño Elefante, de Bertolt Brecht acompañada con otros textos, poemas y canciones del extraordinario autor.

Esta delirante farsa es de una gran actualidad en su formato y en sus aspectos metateatrales.

Nuestro espectáculo incluye un documental con aspectos apócrifos de la vida de Brecht.

Algunos personajes son encarnados por objetos.

Disparatada, Brecht se ríe en esta obra de sus propias obsesiones, teorías, del teatro en general y de la precaria, amoral y desesperada vida de los artistas.

Nosotros la actualizamos para reírnos… de lo mismo.”

Ana Alvarado



“El Cachorro Elefante” es la propuesta que Ana Alvarado y su equipo de trabajo dedican para criticar, poner en crisis, cuestionar y ser autoreflexivo de un espectáculo teatral. La esencia que busca, además, que éste esté mediado sobre el mismo y proponga al público una reacción ante ella. En este caso, que nos devuelva el precio de las entradas.



“El Cachorro Elefante” es un trabajo honesto, muy bien construido como también una jugosa manifestación de hilaridad. ¿Hasta dónde uno puede reírse del teatro por el propio artificio del mismo? Desde la teatralidad hasta la didáctica teatral son tomadas con mucho sentido del humor para someterlo en una crisis delante del público, obviamente que nosotros podemos decidir lo que se nos plazca. Pero, en el momento de la representación, está en tela de juicio la propuesta misma por querella del mismo, y el abogado, obviamente es la misma propuesta.



La música, a cargo del maestro, Gustavo García Mendy es hermosa y sublime; los tonos son las expresiones de esa manifestación, es jocosa, y a su vez puede llegar a colocar y crear atmósfera sencillas y de mucha fuerza.



“El Cachorro Elefante” está los viernes a las 21:00 en Kafka, Lambaré 866, teléfono 4862-5439.