23 jul 2012

LA DÉCIMA SINFONÍA


Después de la muerte de Beethoven, se desarrollan dos remates en paralelo de sus diferentes pertenencias. Será a partir de este hecho, el punto desde el cual se realizará un recorrido respecto de los diferentes momentos más significativos de la vida de uno de los más grandes músicos que tuvo el mundo.
¿Quién fue Ludwig Van Beethoven? ¿Cómo vivía? ¿Qué le interesaba? ¿Cuáles fueron los grandes amores de su vida? ¿Sus ilusiones y sus deseos?
Un espectáculo que busca mostrar, a modo de homenaje, la parte más oculta, humana y sensible de uno de los artistas más sobresalientes de la música clásica universal.
“La Décima Sinfonía” es la propuesta escénica que está bajo la dirección de Jorge Ducca. Esta puesta en escena lleva al público por las imágenes del deterioro de un genio, acentuando las pesadillas de Van Beethoven.  

“La Décima Sinfonía” es un constante diálogo entre el silencio y la desesperación, todo esto busca trastornar los sentidos. En ese aspecto, Manuel Mazza y Fernando García logran ese cometido, tomando cuerpo y forma de lo que produce el gesto del diálogo. Apoderándose del juego del silencio y de la desesperación para terminar en un estado de tormento.

“La Décima Sinfonía”: construye imágenes poéticas que son escalofriantes, componen movimientos armónicos dentro del caos, dibuja esperanzas en los hechos que atormentaron a Beethoven mientras producía el acto de escritura de sus obras; pero, poco a poco el público es testigo que todo lo mencionado se marchita para convertirse en un recuerdo monetario que está siendo rematado constantemente; hermosa metáfora sobre la libertad y el capital.

“La Décima Sinfonía” está los jueves a las 20:30, en La Mueca, Av. Córdoba 5300 1° piso; reservas al 4777-0825.

Ficha  Artístico Técnica:
Intérpretes: Manuel Mazza (Ludwig)  y Fernando García Cormick (Rematador)
Bailarines: Franco Marcoccia, Rosana María Ruiz, Andrea Parodi.
Vestuario y escenografía: Pablo Graziano
Musicalización: Carlos Gutiérrez
Coreografía: Franco Marcoccia y Rosana María Ruiz
Maquillaje y caracterización: Florencia Moyano-Aidana Garcia Deparci
Puesta en escena y Dirección General: Jorge Ducca
Autor: Jorge Ducca






15 jul 2012

CLIFF (ACANTILADO)







Días antes de la celebración de la ceremonia de los Oscar de 1961 –la cuarta y última ocasión en la que fue nominado– Montgomery Clift prepara en su departamento de Upper East Side su regreso a los escenarios teatrales con La gaviota de Chejov. Ha decidido abandonar su carrera cinematográfica y escapar por fin de los mandatos de los estudios y del hostigamiento de los medios de comunicación. Pero antes tendrá que cerrar las cuentas pendientes con el pasado: el accidente de tráfico que desdibujó su rostro, los estragos del deseo mutilado, su relación con los compañeros de profesión, etc.
Por Cliff (acantilado) se pasean no sólo algunos de los dioses caídos del Olimpo de Hollywood (James Dean, Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor o Marlon Brando), sino también la mirada lúcida y alucinada del propio Monty Clift, quien logró rescatar del naufragio de su existencia su posesión más preciada: su oficio de actor.



“Cliff (Acantilado)” es el texto de Alberto Conejero que Alejandro Tantanian propone en escena de una manera sublime e increíble para hablar de la encarnación de lo prohibido, de lo vertiginoso, del deseo de hacer lo que uno quiere hacer, de ir contra la corriente, etc, etc. Es una puesta en escena muy arriesgada que funciona a diferentes niveles de lecturas y que invitan a re-conocer y re-encontrarnos con el ser humano dentro del galmour y el star system.

Tantanian no lleva por un espacio de aparente minimalismo que está elegantemente bien equilibrado, con imágenes cortadas, completas, biográficas, con sonidos imperfectamente perfecto, con polvillo del toca disco, volúmenes que tapan, molestan; todo esto para crear esos climas que nos envuelven en lo oscuro del alma de Montgomery Clift.

Un espacio que sólo tiene vida en la construcción de un suicida, de un alcohólico, de un ser sensible, de un personaje que grita representar a Konstantín Tréplev y ser Montgomery Clift a viva voz. Un espacio que muestra el rostro desfigurado y los ojos de este ser que tenemos que recordar y pronunciar muy bien su nombre: Montgomery Clift.    

Nahuel Cano es quien se encarga de encarnar a Montgomery Clift. Un personaje que parece ser que es agobiado por un dolor y vacío, que aparenta ese grito silencioso a los cuatro vientos pero nadie escucha, ni nosotros, el público, ya que sólo es un actor. Nahuel Cano hace un trabajo sublime, dinámico y con mucha entrega en escena.

Esta increíble propuesta denominada “Cliff (Acantilado) está todos los sábados a las 23:00, en el Teatro El Extranjero, calle Valentín Gómez 3378, reservas al 4862-7400 o por mail http://www.elextranjeroteatro.com/plays/view/1 ó también compra anticipada en www.alternativateatral.com.ar

Nahuel Cano como Montgomery Clift

Dirección / Alejandro Tantanian
Producción ejecutiva / Victoria Murphy
Prensa / Duche&Zárate
Diseño gráfico / Leandro Ibarra
Fotografías / Ernesto Donegana
Asistencia de dirección / Mariano Tenconi Blanco & Gisel Robles
Musicalización / Alberto Conejero & Alejandro Tantanian
Coreografía / Celia Argüello Rena
Video / Santiago Brunati
Iluminación / Oria Puppo & Alejandro Tantanian
Escenografía y vestuario / Oria Puppo







COMER DE NOCHE


“Pocos hombres  son capaces de aplaudir sin envidia a un amigo en su buena fortuna. 
Un dardo envenenado traspasa el pecho del envidioso, que, roído por su veneno, gime bajo una doble carga: sufre por sus dolores, y se siente afligido por la felicidad de los otros.”
                                                                Esquilo



Comer de noche.  Entre hermanos. Una mujer en común. Una recién llegada; sus vaticinios. Comunión de todos los excesos: brindar para beber,  cortar la carne, seguir bebiendo. Viejos recuerdos y el pasado que vuelve en cada frase.  Bailar. La música y el intento infructuoso de reparar lo que está roto.  El pecho en la boca.  La sangre en el estómago y en el sexo. Lazos de sangre. Juego  de amor.
Y comer… siempre comer para tapar la historia. Y de noche.

“Comer De Noche” es el texto que crearon Romina Moretto y Lorenzo Quinteros, quien además es el responsable de la dirección de esta propuesta escénica que conjuga la tragedia familiar con un hecho cotidiano, donde las miserias pasan a segundo plano; ya que encierra al público en un mundo voyerista que muestra una aparente cena familiar, hecho donde casi siempre se expurgan y escapan todas las miserias de cada familia; pero, en la propuesta hay una vuelta de tuerca con los relatos míticos de Agamenón, Clitemnestra, Egisto y Casandra.

En “Comer De Noche” el espacio tiene muchos índices que quieren mostrar la realidad y lo escénico. Hay momentos que las situaciones son reales y otras jugadas escénicamente, donde el artificio actoral se muestra en la representación, para luego volver a un registro actoral no teatral.  

Lo que más llama la atención de “Comer De Noche” es el constante diálogo de ese encuentro familiar -los hermanos Máximo y Estebán con sus respectivas parejas que se reúnen para cenar-, con el relato mítico de Agamenón. Así, en el transcurrir de "Comer De Noche" se observa que hay dos Agamenón, una Clitemnestra que tiene el objetivo claro y una Casandra vegetariana y conectada con la madre tierra, las chacras y el Zen. Esos mundos son presentados en forma muy original para debatir la traición, la manipulación, el disfrute del poder y hasta donde uno quiere llegar para conseguir todo lo que desea a costa de la familia.

“Comer De Noche” está los viernes y los sábados a las 20:30 en Teatro Payró, calle San Martín 776, reservas a 4312-5922.  

Elenco
Anita Gutiérrez, Gabriel Lima,
Julio Molina y Romina Moretto

Dirección
Lorenzo Quinteros
Escenografía: Félix Padrón
Vestuario: Paola Delgado
Diseño de iluminación: Lorenzo Quinteros y Félix Padrón
Fotos de la obra: Guillermo Kalb
Trailer de la obra: Ana Quinteros
Asistente de Dirección: Javier Kussrow
Prensa:
Duche&Zarate





12 jul 2012

YOCASTA



Edipo es el hombre del poder.
El argumento se retoma en esta versión para ser relatado desde el punto de vista de Yocasta, la principal víctima de la tragedia. Yocasta asume el rol de narradora que se presenta para exponer los hechos con el objetivo de intentar comprenderlos y reflexionar sobre ellos. Esta versión de la tragedia adopta conscientemente el punto de vista femenino, prescinde del coro y se concentra exclusivamente en la acción de los personajes principales. Todo lo que aparece en escena es la expresión rigurosa del relato de Yocasta, cuyo punto de vista desafía el clásico determinismo de la tragedia griega para afirmar enfáticamente la concepción del cosmos gobernada por el azar.

Edipo es el hombre del poder según Foucault, y esta idea constituye el eje de la pieza. A pesar de que él mismo prometió extirpar las calamidades que azotan a Tebas, las evidencias lo acorralan para hacerlo directamente responsable de esas mismas calamidades. Sin embargo, en ningún momento Edipo piensa en resignar su poder: sólo se preocupa de lo qué es lo que debe saber y qué es lo que debe hacer para conservar la corona.

Esta YOCASTA escrita y dirigida por Héctor Levy-Daniel es, según se señala, una versión libre del Edipo Rey de Sófocles. Nada fácil el desafío de enfrentar la escritura y puesta en escena de una obra basada en la trama de Edipo Rey, cuya estructura es considerada como una de las más perfectas de la historia del teatro. Sin embargo, YOCASTA supera las expectativas y nos logra envolver para adentrarnos, desde la visión de quien fuera la mujer y madre de Edipo, a este mito tan conocido por la cultura occidental.

Lo primero que nos captura es el diseño escenográfico, una propuesta simple pero efectiva nos traslada al interior de un palacio donde vemos aparecer a los personajes que lo habitan, acompañados de las perturbadoras historias que los ciñen. Yocasta, es la encargada de guiarnos en este viaje al pasado, para revisar los acontecimientos que rodearon la mítica historia de Edipo Rey. 

El viaje es envolvente, Yocasta logra que nos adentremos en la historia y que, sin proponérnoslo, nos terminemos transformando en testigos de aquellos sucesos. Es desde esta privilegiada  posición  que comenzamos a releer Edipo y descubrimos la ceguera que éste sufre frente a la posibilidad de perder el poder al cual se aferra más que a su propia vida. Efectivamente, YOCASTA nos presenta una nueva lectura de Edipo Rey, la cual se basa en la perspectiva del poder y los efectos seductores que ejerce en los hombres. Esto hace que la pieza tome una dimensión mucho más amplia y atemporal puesto que bien sabido es que la cuestión del poder ha sido uno de los ejes más importantes sobre el cual ha girado la historia de la humanidad.

Interesante propuesta la de YOCASTA, didáctica y efectiva, logra que nos posicionemos de una manera distinta frente al mito de Edipo y lo leamos con ojos renovados.

Por otro lado, destaca la elección estética, la cual se acerca más a lo contemporáneo. El vestuario de los personajes, por ejemplo, el cual es mucho más cercano a nuestro tiempo que a la época de la Grecia clásica, permite también que nos sintamos más cercanos a la historia y que podamos traer los hechos narrados por Yocasta hasta nuestro presente, como sucesos que pueden corresponder perfectamente a nuestros días, ya que el hambre de poder no conoce de épocas.


Yocasta está  los domingos a las 17:00, en el Teatro Actor´s Studio. Díaz Vélez 3842
Reservas al 4983-9883




Libro y dirección: Héctor Levy-Daniel

Elenco: Jessica Schultz, Pablo Razuk, Carlos Kaspar, Abián Vainstein y  Juan Carrasco
 Escenografía y vestuario: CECILIA ZUVIALDE /Diseño de iluminación: RICARDO SICA
 Música original: SERGIO VAINIKOFF / Asistente de dirección: FLORENCIA MÉNGOLI






CACHAFAZ





“¡Robarle el fuego al infierno es mucho más que capricho, robarle nieve al invierno no se atrevería ni un bicho!” Copi, con su mirada descarada, irónica y arriesgada, nos enfrenta a esta historia de guapos de conventillo. Cachafaz y La Raulito, entre el hambre y la indecencia, entre policías y vecinos, son los héroes desvergonzados de ésta, su última payada mistonga morocoté. Cachafaz nos toma, nos mezcla, nos deglute y nos vomita. Nos hace ver lo que no podemos, o no queremos ver al transitar la experiencia de este conventillo en ruinas.



Conmovedora y revolucionaria resulta ser este CACHAFAZ de Tatania Santana, una lectura acertada del teatro de Copi, dramaturgo nacional cuyo trabajo es aun poco conocido en la Argentina.

CACHAFAZ es una de las últimas piezas escritas por Copi. La historia se desarrolla en un rancio conventillo de Montevideo donde viven Cachafaz y la Raulito. El primero es una especie de cafiche y guapo del lugar, mientras que la Raulito es un travesti con excelsas aspiraciones; ambos viven en unión  “pecaminosa” según la opinión de parte de los vecinos que les recriminan su escandalosa moral. Sin embargo, la pareja hace frente a todo y desafía los límites morales y sociales, viviendo al margen de la moral. Imprevistamente se ven envueltos en una serie de asesinatos de policías, a quienes luego de matar descuartizan y comen.

Curiosa trama para esta pieza teatral que el propio autor subtitulo como “tragedia bárbara en dos actos y en verso”. Sin embargo, más allá de lo anecdótico, CACHAFAZ nos lleva a reflexionar sobre diversos temas de índole social y político: la discriminación hacia las “minorías” sexuales, el rechazo a la pobreza, lo justo v/s lo legitimo, el orden social establecido, etc.

Lo dinámico de la puesta en escena ayuda a que el publico salga de la sala con la sensación de haber pasado más que un buen momento, con la sensación de haber sido parte de una especie de protesta artística contra el sistema y sus rígidos márgenes.

Las actuaciones de cada uno de los miembros del elenco es sobresaliente, cada uno de ellos aporta lo mejor de su talento para dar vida a la pieza y logran involucrar al público en este viaje. Sobresale la acertada decisión de haber escogido incluir canciones y coreografías dentro del montaje, así como música en vivo y los ritmos de murgas. Todo, desde los vestuarios, la distribución del espacio, la escenografía hasta la misma estructura de la escena que está desnuda de telas ha contribuido a diseñar acertadamente el mundo en que Copi dibujo para su CACHAFAZ. Mérito aparte merece el texto en si, el cual es rico en poesía, musicalidad y desfachatez.

Definitivamente, con este CACHAFAZ nos adentramos en los mundos marginales, nos vemos reflejados en ellos y nos quedamos luego con la sensación de haber asistido a un acontecimiento único, donde el arte se hizo revolución.

CACHAFAZ está los sábados a las 22:00 y a las 23:30 en Teatro Del Sur, Venezuela 2255. Reservas al 15-6104-7266

Con Emilio Bardi y Claudio Pazos. Dirección: Tatiana Santana. Coro de vecinas: Rosario Albornoz, Catalina Lescano, Patricia Martinez, Pilar Rodríguez Rey. Coro de vecinos: Andrés Granier, Marcelo Lirio. Músicos en escena: Joel Maiante (guitarra), Pablo Martínez (percusión) y Eugenio Sánchez (clarinete). Coreografía: Mecha Fernández. Composición musical: Rony Keselman.






7 jul 2012

BODAS DE SANGRE de FEDERICO GARCÍA LORCA





La obra de García Lorca, nos habla de la pasión y el amor. Una historia de conflictos y deseos encontrados. La inminente boda de una muchacha y el deseo de dos hombres sobre ella son el hilo conductor. Las pasiones humanas están en el centro de la escena, atravesadas por las miserias, los temores, el rencor y el crimen. Esta gran historia poética rescata la esencia del alma humana, con todas sus contradicciones. La obra escrita en 1931 por el andaluz Federico García Lorca da en el corazón de la tragedia humana. El pasado nos atormenta y actúa en nuestro presente mientras nuestros antepasados ya muertos nos marcan el camino que debemos seguir. El amor no correspondido, la lucha contra uno mismo, el deseo de morir y matar, hacen de esta obra un clásico indiscutible. 


“Bodas de Sangre”, puesta en escena y dirección a cargo de Gustavo Manzanal, es la nueva propuesta que trae Libertablas a la escena porteña. En este trabajo de “Bodas de Sangre” se expone la violencia a través de imágenes, creando un mundo siniestramente poético en el espectador, ya que sabe que es horrible lo que contempla con todos los sentidos pero quiere introducirse más a esa crueldad.  

“Bodas de Sangre” no sólo presenta un manejo de gran parte del texto de Federico García Lorca, también juega como dialoga las manifestaciones retóricas del eje dramático  de Lorca con la búsqueda de una poética dolorosa y potente en la escena, algo muy difícil de lograr.

En “Bodas de Sangre” hay un gran trabajo actoral, desde la parte vocal, ya que se buscó que todos suenen a lo que llaman acá “español neutro”-, hasta un trabajo físico coreográfico; donde la intensidad, los deseos y objetivos, están claro en los personajes; en la obra hay una constante muestra de todos esos sentimientos que están muy latentes y eso hace que la propuesta sea rítmica.

La música es sublime, la voz de la cantante es maravillosa. Hay un diálogo musical en toda la obra de “Bodas de Sangre”; es para quedarse y contemplar que ese hecho violento y desgarrador asombre ante los sentidos una y otra vez.

“Bodas de Sangres” estará sólo 4 sábados a las 21 hs. -del 30 de junio al 21 de julio. En el aula. kraf, florida 681 - 2do subsuelo, esquina Viamonte. Reservas al 15-4422-4449 o más información en www.libertablas.com.ar


Elenco:
Titina Morales es LA MADRE
Agustina Cerviño es LA NOVIA
Monica Felippa es LA MENDIGA y LA CRIADA
Melania Miñones es LA ESPOSA
Federico Howard es LEONARDO
Eugenio Erretegui es EL NOVIO
Raúl Herrero es EL PADRE


Ficha Técnica:
Versión: Mónica Felippa
Música original: Naya Ledesma
Escenografía y vestuario: Alejandro Mateo
Voces en OFF: Gustavo Sternischia, Sonia Córdoba, Matías Rower
Producción general: Grupo Libertablas
Productor ejecutivo: Sergio Rower
Asistente de Producción: Clara Barón
Asistente de Dirección: Matías Rower
Dirección: Gustavo Manzanal


4 jul 2012

LA DE VICENTE LÓPEZ Y OTROS TEXTOS TEATRALES


“YANINA: El otro día estaba en un boliche, estaba apretando con un pijudo, y dejé la camperita a un costado porque estaba chivando como una negra, y estábamos lo más bien, amasando, amasando, dándole con todo, y el pibe me llevó contra una columna, y me apretaba, y él me da vuelta…” Extracto de “Feliz Navidad” de Julio Chávez

La  colección “Dramaturgia Argentinas” de Ediciones Colhiue siempre trae y propone gratas sorpresas; y no es una excepción “La De Vicente López y Otros Textos Teatrales”, libro que expone la segunda parte de los escritos de Julio Chávez, que además de componer seis escritos, hay –como acostumbra hacerlo- un excelente trabajo de estudio crítico y entrevista a cargo del doctor Jorge Dubatti.

Julio Chávez desde las primeras palabras de cada texto ya marca el espacio y el tiempo en que se van a mover los personajes; aparentemente uno cree que el espacio va a determinar a los personaje, que tal vez ellos deban comprometerse en una situación extrema, pero, como un común denominador de las obras, son los mismos personajes quienes crean estos escenarios límites que viene siendo una suma de cosas hasta llegar a desbordarse.

Las acciones, las palabras que atraviesan a los personajes, son cotidianas, pero la situación que ellos van generando –porque los personajes son el eje principal de cada escrito-, crea una extrañeza de lo común, de situaciones conocidas, llevándolas a un extremo de violencia. Hay que resaltar que Chávez maneja muy bien la acción dramática como una partitura musical, donde cubre muy bien las causas –dejando así en el que el lector las encuentre y complemente en su imaginario-  para que siempre estén expuestas las consecuencias y esto desate las situaciones que son el resultado del desborde de algo que ya venía.

Desde “La De Vicente López” hasta “Lo Otro” Chávez conduce las historias a través de personajes fragmentados por el entorno, envueltos en su propio mundo, que están cansados, agobiados, en circunstancias que los superan y que no los dejan salir; pero ese mundo tiene mucho reflejo de un mundo cotidiano conocido y eso es lo que torna complejo a obras que aparentan sencillez; ya que adquiere la fuerza dramática de las acciones físicas de los personajes que empañan totalmente el deseo límite de terminar con el espacio y el tiempo que los rodea.

Por estas razones recomiendo perderse y re-construir las causas de estos mundos que pululan en “La De Vicente López y Otros Textos Teatrales”.