18 jul 2013

LA LAGUNA

El silencio de la familia

La obra que recibió el premio “S” a la creación y el premio Florencio Sánchez en la categoría “Revelación femenina” para su actriz Martina Juncadella -y la nominación al mismo premio en el rubro Escenografía a cargo de Mariana Tirantte- realizará una temporada de 6 funciones en Buenos Aires antes de su partida como obra invitada especial al Noorderzon Performing Art Festival (en Groningen, Holanda, con funciones el 18, 19 y 20 de Agosto) y al Zürcher Theater Spektakel, en Zurich (Suiza) con funciones el 23, 24 y 25 de Agosto.

La Laguna propone la instantánea de un padre y sus dos hijas, de pronto detenidos en un auto en medio de la ruta por la que viajaban; suspendidos en el tiempo -o apartados del tiempo real- y atrapados en el suyo subjetivo. En ese estado singular, el hombre regresará al pasado, ante la mirada de las dos adolescentes.  En la obra -que resalta intencionadamente los rasgos infantiles que perduran a través de los años- los tres personajes vuelven a ser niños y así –por ejemplo- cantan y bailan como entonces, armando una suerte de resistencia contra el paso del tiempo.

“La Laguna” además fue editada por “Interzona” junto a otros textos de dramaturgos nacidos en 1980, en una selección a cargo de Ricardo Dubatti.

“La Laguna”, escrita y dirigida por Agostina Luz López, es una obra que describe el silencio; la tensión está en lo que no se dice, lo que no está en el discurso verbal; pero expone a unos personajes que pueden o no soportar aquello que fue su vida.

Al principio, “La Laguna” expone el vínculo de una hija con su padre; la hija trata de estar conectada siempre a él, que le preste atención, que juegue con ella, que le haga cariños, que le escuche, que le haga caso. Hay algo perturbador en la forma en que ella pronuncia la palabra “papá”, ya que constantemente usa esas cuatro letras para demostrarle algo; pero, la vida entre ellos dos parece ser un silencio constante que la hija no quiere soportar.

Luego, aparece la otra hija. El padre se va un rato a nada a una laguna que está cerca mientras que la otras dos conviven ese silencio familiar con la excusa de tomarse el regalo de la abuela. Es un trío familiar donde la tolerancia puede tener su fin. Muy buen trabajo por parte de los actores, de estar atento constantemente y jugarse esa propuesta de actuación.

“La Laguna” tiene el dispositivo de presentar algunos elementos reales, como la parte del asiento de pasajeros y el baulero de la carrocería de un auto azul, la bebida, los cigarros, la comida, el silencio. El diseño de la iluminación es absorbente y muy puntual, juega con lo claro-oscuro. La escenografía y el vestuario son realista y con muchos detalles, aunque hay momentos que con tanto realismo hay elementos importantes que están a cargo de la convención teatral e imaginación del público, por ejemplo el campo. 

En “La Laguna”  lo más importante es lo que sucede en el auto, dentro de esa parte trasera de la carrocería azul, lo que lleva ahí, lo que esconde en el baulero, las cosas que sacan, siempre salen con la excusa de calmar o recordar algunos felices momentos familiares y también es el detonante de algo. ¿La familia, las dos hijas y el padre tienen todo lo necesario paras ser felices?

“La Laguna” una muy buena pieza de la familia argentina pero que sale al campo: la parte trasera del auto se convierte en la sala de estar y el campo es la casa de esta familia que se resiste a estar fragmentada, a ser irrumpida por la tristeza, a convertirse en la típica visión de la disfuncionalidad. 

“La Laguna” es una obra que se encuentra los sábados a las 20:30, en el teatro El Extranjero, calle Valentín Gómez 3378; reservas al 4862-7400. 




17 jul 2013

MARCELO VELÁZQUEZ




 
En un café, cerca del lugar donde trabajar, Marcelo Velázquez con mucha apertura se presta a conversar conmigo sobre su trabajo “Tus Deseos En Fragmentos”, texto de Ramón Griffero: http://neposandkuhl.blogspot.com.ar/2013/06/tus-deseos-en-fragmentos-de-ramon.html

¿Qué número de función va y cómo empezó?

M.V.: Ya pasamos el mes. La idea es extendernos lo más que podemos. Es la única manera de lograr conocer al autor, la obra. Es la primera vez que se hace una obra de Griffero en Buenos Aires. No se conocía mucho la dramaturgia; pero claro él es muy conocido en Chile y muy conocido internacionalmente. Él había hecho incursiones con trabajos y seminarios en Mendoza. A Buenos Aires había venido muchas veces pero no se habían hecho obras de él. Nunca se hizo una obra y tiene una producción muy importante.
Así que bueno, la idea fue traerlo para las dos funciones que hicimos acá en el I.U.N.A. Era un punto de partida, la gente preguntaba sobre el autor”¿dónde puedo conseguir la obra?” Entonces queríamos como continuar.

Se interrumpió la charla por la mesera, que con buena dicción ofrece los diferentes productos bebibles. Marcelo pide un agua con pera, o eso es lo que le escuché, luego me corrige mi error que era agua con sabor a pera. Continuamos con la conversación.

 Estamos contentos, muy contentos, el público se está acercando. Es una propuesta muy particular. Es una de las obras más particulares “Tus Deseos En Fragmentos”.

Autores chilenos, más jóvenes comienzan a reproducir este sistema, como copiar y pegar ideas y conceptos.

M.V.: Sí, es un modelo más europeo.

No lleva el modelo clásico del “cuentito”, del “relato”, “fábula”; más es un anecdotario de lo que es uno.

M.V.: Sí, sí, esto es la obra de Griffero más conceptual. En su modo de construcción, es en sí, la más fragmentaria. El resto de su producción va en otro sentido. Hay fábula, trabaja siempre con la ruptura del tiempo. Eso está presente siempre. Pero “Tus Deseos En Fragmentos” es la más conceptual y había que entender por dónde iba la cosa. La puesta en escena y el entendimiento de los actores también. Trabajamos mucho. 

Son como monólogos, soliloquios. La mayoría no tiene una continuidad narrativa. La continuidad siempre está en el espectador que busca armar, armar con alguna lógica, sentido.

Pero por comentarios de los espectadores, los primeros minutos ya entienden cómo va la lógica se entregan a ese modo fragmentario. Irrupciones. Griffero lo llama irrupciones conceptuales. Aparecen y desaparecen. Ese es el subtítulo de la obra. Irrupciones conceptuales.

Para los actores les fue difícil. No tiene una continuidad lógica, ni siquiera en el pensamiento sobre lo que es un personaje. Son entidades.

¿El trabajo de los actores, que salen de escuela con la construcción de un personaje? ¿Cómo fue ese encuentro?

M.V.: Por suerte este equipo de actores son muy buenos, todos son muy buenos. Todos se formaron acá en el departamento de Arte Dramática del I.U.N.A.; y, también han tenido incursiones en proyectos teatrales por fuera de la universidad. Son actores que tienen otro recorrido, otra experiencia a nivel teatral, lo que permitió que tuvieran un nivel de apertura.

Nueva irrupción de la mesera, quien desperdiga conocimiento en diferentes tipos de condimentos para la ensalada. Luego que se va, Marcelo sigue comentando.


En ese sentido fue muy enriquecedor, porque ellos, la verdad, se entregaron a la propuesta con un cuerpo y una mente muy amplia. Haber, ¿qué hacemos con este material? En ese sentido me da como mucho orgullo trabajar con ellos. Tienen una formación muy sólida pero también en su recorrido individual en su profesión. Para la dirección es un agradecimientos que toque actores así, que dice vamos para donde va la propuesta. Eso fue muy lindo.

¿La primera etapa, la preparación cuánto tiempo duró?

M.V.: Todo esto fue porque venía Ramón Griffero a Buenos Aires.

¿Llegó a verla?

M.V.: Claro, Griffero el año pasado se contacta con el I.U.N.A. Y llega a Buenos Aires a presentar su último libro que se llama “La Dramaturgia del Espacio”. Es una línea de trabajo sobre la que él viene investigando desde su lugar como dramaturgo y director. Yo lo conocía a Griffero de leer su obra,  porque hasta el año pasado venía trabajando en una materia sobre el teatro latinoamericano. Yo conocía la obra, de hecho habíamos trabajado algunas obras como programa de la cátedra. A mí me había conseguido, me habían traído fotocopias algunos alumnos chilenos; así que, tenía conocimiento de la obra. Y tenía “Tus Deseos En Fragmentos”. Entonces, el año pasado estaba trabajando en la secretaría de Extensión Cultural –del I.U.N.A.- , así que hicimos todo lo importante para que Griffero venga a Buenos Aires a dar unos seminarios y presentar su libro.

Se me ocurrió para recibirlo, en principio, era hacer algunos fragmentos de alguna de sus obras. Y empezamos a elegir, me gustó mucho “Tus Deseos En Fragmentos” y así, efectivamente comenzamos a trabajar algunas partes. Convoco a los actores y se me ocurre que acá hay tantos alumnos chilenos estudiando en arte dramática, se me ocurre que sea interesante armar un elenco donde convivan actores argentinos y chilenos. Como una particularidad. Comenzamos también a armar el equipo técnico artísticos chileno-argentino. Armamos un equipo de ambos países.

Fue muy enriquecedor. Por un lado, los dos actores chilenos nos ayudaron a trabajar con el registro lingüístico de la obra. El texto original tiene mucha jerga chilena. Entonces lo que íbamos viendo era que determinados momentos con determinadas expresiones hacíamos “traducciones” o buscando equivalente a lo que podía ser al lenguaje que se utiliza en Buenos Aires. Había una jerga muy localista, muy específica. En los ensayos, con los actores argentinos y los actores chilenos fuimos encontrando equivalente.

Excepto una de las escenas, que había un juego lingüístico, es la escena del “juego de las frases”, que todas son frases muy populares chilenas. Me parecía que en el material estaba propuesto un juego de lenguaje muy interesante. Eso, decidimos no “traducirlo”, sino proponerlo en la escena como un juego de lenguaje. Esa parte es como un homenaje a Chile.

Los tres actores que hacen esas frases muy chilenas, decidí que lo hagan los argentinos. Y los dos actores chilenos se rían de esa gracia, se rían como los argentinos hacen el cantito chileno. Bueno, es un juego, que es lo interesante cuando juegas con un material.


¿Y cómo lo tomó Ramón Griffero?

M.V.: Ramón vino comienzo de abril. Organizamos dos seminarios que dio para actores e hizo una conferencia presentando su libro. Además en ese evento de dos días hicimos dos presentaciones de “Tus Deseos En Fragmentos”. Estreno para el I.U.N.A. Quedó encantado, él nos autorizó hacerla. No imaginó que íbamos a hacer la obra completa; es más, estaba sorprendido que no habíamos cortado nada. Hicimos la obra completa.

¿Cuánto tiempo? ¿Dos, tres meses?

M.V.: Empezamos a trabajar en noviembre del año pasado, parte de diciembre, retomamos febrero, marzo. Intensa, muy intensamente, a razón de tres, cuatro ensayo por semana. Sí, le dimos duro. Porque no llegábamos a hacer toda la obra. Esto fue por el entusiasmo de los actores que querían presentar el espectáculo y luego el entusiasmo de hacerlo.

Griffero quedó muy contento, le gustó mucho la propuesta. La versión argentina es muy diferente a su versión en Chile, que se puede ver en internet. Bueno, era nuestra mirada. En su propuesta el genera en los fragmentos más situaciones. Yo acá, tomé la decisión de poner por delante el discurso extremadamente despojado. Son los actores que están ahí, solo con sus almas y lo que tienen que decir. Me odiaban por esto, pero ahora ya lo están disfrutando esta cuestión de sólo presencia, sólo discurso.

Es muy difícil.

M.V.: Muy difícil, no les daba la posibilidad de la relación naturalista, realista de diálogo, de comunicación; y, que todo fuera para meter al público al universo de la obra. Por eso están todo el tiempo contactando con la mirada. Eso fue lo más difícil. Tengo muy buenos actores y lo están logrando.

Hablabas de la primera vez que se presenta la obra de Griffero,  ¿por qué crees se da eso? Es notable la producción que se da en Buenos Aires, pocas ciudades se dan ese lujo.

M.V.: Pero poco teatro latino, ¿no?

Sí, hay muchos extranjeros que trabajan acá, pero desconocen ese mecanismo, ese sistema de producción de la ciudad. No conoce agentes de prensa o no tiene los suficientes contactos, además de competir con otros doscientos espectáculos, como mínimo.

M.V.: Mínimo, no te alcanza los fines de semana.

Ni el sueldo. Esta escena, llamémosla “porteña” y a la otra “latinoamericana” -nos reímos- ¿hay mucha diferencia?

M.V.: Sí, esta pregunta tuya abre la problemática que a mí me preocupa y siempre la pienso. Es la primera vez que monto un texto de un autor latinoamericano contemporáneo. Había trabajado con autores argentinos, con autores de teatralidades europeas, norteamericana, pero nunca un autor latinoamericano, ni tan cercanos que es Chile, que es lindero.

Me parece que hay en el teatro de Buenos Aires, tradicionalmente, siempre hay una mirada hacia lo europeo, también al norteamericano. En las últimas décadas, a lo europeo. Con el teatro latinoamericano me parece que tenemos una deuda. Hay mucha producción latinoamericana contemporánea y muy buena en muchos casos.

No sé, puedo encontrar respuesta a través de nuestra historia de teatro, esta mirada que Buenos Aire parece que no formaría parte de Latinoamérica. También son decisiones artísticas individuales de decir: me arriesgo a hacer esto; me gustó este material, vamos a hacerlo. Es cierto que la mirada de Buenos Aires es más hacia afuera lejos, que a nuestros países de Sudamérica.

También se da por prejuicio y mucho por desconocimiento, tiene que ver con el mercado editorial. Las obras de Griffero yo las conocí por fotocopias que me traían desde Chile. Acá no se consigue tanto teatro latinoamericano en las librerías. A veces en las librerías no se consigue teatro en general –la risa llena la cafetería. Menos de teatro Latinoamericano. Es una cuestión de mercado y de difusión.

Por eso me parecía que viniera el autor, que trajera sus libros, para dejarlos en la biblioteca y para que lo conozcan. Hoy con la tecnología está todo más cercano.

Griffero con eso es muy generoso sube todo sus materiales. Hay los videos completos de sus puestas.
Bueno, él la verdad estaba muy contento de hacer esta pisada con una obra en Buenos Aires.


Seguimos charlando sobre “la escena porteña” y “la escena latinoamericana”, además de llegar a las diferentes circunstancias de edades y visiones de los distintos golpes de estado que se dio tanto en Chile y en Argentina. 

16 jul 2013

FRIDA ENTRE LO ABSURDO Y LO FUGAZ

Cuadro musical de una musa fragmentada

Frida, Entre Lo Absurdo y Lo Fugaz", nos propone, a través de un formato multidisciplinarlo, un viaje por la apasionante vida de la pintora mexicana Frida Kahlo.
El guión, ágil e intimista, nos permite alejarnos del mito para aproximarnos con naturalidad a la Frida real y a los acontecimientos que la marcaron; la música, también creada especialmente para este proyecto, aborda ritmos y texturas que combinan elementos clásicos de la música latinoamericana y nuevos sonidos, creando un universo sonoro original; el contenido multimedia, presentado sobre el escenario en tres planos diferentes, además del sorprendente impacto visual, nos da la oportunidad de conocer la obra de la pintora y el contexto personal y social en que esta fue realizada. Con más de cuarenta artistas en escena entre actores, cantantes, bailarines y acróbatas, "Frida, entre lo absurdo y lo fugaz", es una propuesta innovadora que nos hará reflexionar sobre el dolor, el destino, la vida y la muerte.


“Frida Entre Lo Absurdo y Lo Fugaz”, dirigida y co-escrita por Carla Liguori, es una obra que está muy bien hecha, hay mucha entrega, sudor, compromiso y energía. “Frida Entre lo Absurdo y Lo Fugaz” te da la sensación que es la adaptación musical de la película “Frida” de Julie Taymor; o, te expone un México conocido por postales.

“La Catrina” es la que recibe al público en “Frida Entre Lo Absurdo y Lo Fugaz”; “La Catrina” nos lo muestra como un personaje fragmentado por seis bailarinas que nos lleva con delicados y sutiles movimientos hacia la historia de Frida, hacia sus deseos, sus muertes y sobre todo hacia sus fantasías. Un buen trabajo por el cuerpo de baile de las seis integrantes.

“Frida Entre Lo Absurdo y Lo Fugaz” es  una puesta en escena que tiene un despliegue de más de veinte actores en escena. Los actores están muy bien preparados, dispuestos, con apertura hacia la situación que están jugando; ellos  hicieron un muy buen trabajo vocal y con hermosas voces al cantar.

“Frida Entre Lo Absurdo y Lo Fugaz” tiene una propuesta escénica compleja y pulcra. Usa los recursos del audiovisual pero hay momentos que sólo es un complemento o una explicación; pero, cuando va junto a la dramaturgia de la obra, se agradece esos momentos. La obra tiene una escenografía minimalista pero conjuga con gran coherencia de color, de equilibrio con los actores y el espacio para crear los diferentes climas de cada cuadro musical.

Para ver esta comedia musical con mucho trabajo denominada “Frida Entre lo Absurdo y Lo Fugaz” hay que ir los lunes a las 20:30 en el teatro La Comedia, calle Rodríguez Peña 1062, reservas al 4815-5665 ó 4812-4228.





14 jul 2013

EL PARTENER de Mauricio Kartun

Reflexión escénica sobre los artistas



Un recitador criollo en gira permanente, canjeando su arte por un lugar donde cobijarse. En cada pueblo un amor, y una cuenta pendiente que motoriza su huida.
Nico, su hijo abandonado en el camino, irrumpe en la pieza del bodegón donde Pacheco recaló consiguiendo un nuevo conchabo.
El partener se estrenó en el Teatro Lorange en 1988. Durante un viaje en micro a Gualeguaychú, Kartun había encontrado el disparador para crear esta historia que ocurre en Campana y dibujar a los tres personajes que la viven. "De ese viaje a Entre Ríos salió su espíritu criollo. Campana estaba a la vista desde lo alto del puente" El partener -dijo el dramaturgo- está hecho de cosas que me conmueven hasta el alma. Las profesoras de folclore. Las peñas semanales. Un padre y un hijo varón, solos. Los artistas de cantina. Algunos pueblos de Buenos Aires.



“El Partener” es una puesta en escena visualmente concreta, sonoramente poética y llena el espíritu. Esta versión dirigida por Manuel Vicente, tiene la exquisitez por exponer la acentuación de los vínculos y las decepciones que estos puedan generar, las metáforas sobre qué es el arte, qué hace el artista con su trabajo y el desconsuelo de no concretar nada quedando todo en el deseo.

“El Partener” tiene un ámbito metafórico que no escapa de la realidad. Nos muestra la tabla dentro de la tabla, es decir: hay un escenario dentro del escenario. "El Partener" es la representación de estos artistas, que parecen quedar pequeños ante el espacio; el trabajo que realizan parece ser un arte menor, olvidado. Ellos, los tres personajes que se exhiben, hacen lo que hacen no como una manera de vivir, sino para escapar de su realidad.

La puesta en escena es una metáfora visual, exponiéndonos a estos tres artistas abandonados por sus propios sueños, por su propio arte, por ellos mismos por priorizar otros deseos, que no tiene que ver con lo material, sino con lo espiritual, de sentirse alguna vez alguien, de ser complemento de alguien, de estar con alguien, en otras palabras, ser el partener de otra persona.

Para el código de actuación de la propuesta escénica, los actores jugaron sus roles de manera sustanciosa, concreta y con mucha energía. Ellos son Juan Palomino, Ana Yovino y Rodrigo Alvarez. La escenografía y el vestuario es una delicadeza visual que parece romperse, desaparecer, ser efímero.

“El Partener” dirigida por Manuel Vicente está los viernes a las 21:00 y los sábados a las 22:30 en el Teatro del Pueblo, Av. Roque Sáenz Peña 943; reservas al 4326-3606.




8 jul 2013

NADA DEL AMOR ME PRODUCE ENVIDIA

Entre el ángel y la señora está la voz del detalle


Una costurera de barrio confecciona un vestido que se disputan Libertad Lamarque y Eva Perón, como símbolos de un país enfrentado. Y así como se cose y descose una prenda, surge el relato de un ser herido en su soledad absoluta. Un ser que tiene la voz de los que sólo pueden callar y hacer silencio. Un ser de palabras y gestos pequeños que, cuando menos se espera, estallan y se vuelven enormes, como una llamarada vital que todo lo consume.
Una suerte de leyenda urbana, nutrida por los chismes y murmullos que van escondidos de oído en oído por cocinas, despensas y peluquerías, atravesando la historia artística, pública y privada de sus personajes, así como la de las últimas décadas de nuestro país.


“Nada Del Amor Me Produce Envidia” de Santiago Loza, es la propuesta que Alejandro Tantanian nos muestra con sutiles detalles. En un dispositivo minimalista, que sólo es un signo del personaje que lo habita, Alejandro Tantanian va metiéndonos en el mundo de esta voz que sólo observa los detalles; es un ser que es como que está y no está a la vez.

La actriz Soledad Silveyra es la responsable de ponerle cuerpo, espíritu  y mucha energía a esta voz, una voz que habita el espacio vacío donde pertenece este personaje; un ser que se describe como: los que acatan, los que están y a la vez no están, los que fueron y no encuentran las cosas y deambulan como no gente, los que piensan en la soledad ajena, los que no tienen envidia del amor. Un personaje observador que con mucha pasión nos comparte su mundo.

“Nada Del Amor Me Produce Envidia” tiene un dispositivo visual que encajona a esta voz en un vacío, la arrincona en un espacio que ella dice pertenecer, que es suyo,  pero que nunca más podrá estar. Un espacio que fue testigo y cómplice de un encuentro, qué sólo fue un detalle que detonó el poder de decidir. Poder que ella, el "Yo soy los detalles", desencadenó sus impulsos, sus miedos, sus locuras y su ser.


“Nada Del Amor Me Produce Envidia” es una propuesta para disfrutarla y no sólo crear una analogía política, sino una reflexión sobre: el poder, la situación actual, aquello que habla de la soledad ajena; en fin sobre todo eso y mucho más.

“Nada Del Amor Me Produce Envidia” está los lunes a las 20:30, en el teatro Maipo, calle Esmeralda 443, reservas al 5352-8384





LAS BRIDAS

La campana que anuncia el terror



“Una cocina de campo un siglo atrás. Tres hermanas y un padre postrado en la pieza. La necesidad de la pureza mediante el aseo y rezos. Una visita de la ciudad las invade. Algo que da vueltas pero no termina de tener nombre ni explicación. Efectos. Manifestaciones. Agujeros negros. Eso que no se ve, tiene que vencer la resistencia de los cuerpos, entrar en ellos. Y lo logra. Porque todo, lo bueno y lo malo, tiene derecho a pasar por la experiencia de la carne.”

“Las Bridas” es una propuesta escénica que utiliza los elementos del cine de “género de terror” –género que nace de los videoclubs y  blockbuster- y conjuga con los códigos del teatro “naturalista”. “Las Bridas” es un juego sin piedad.

“Las Bridas” es la obra que puede ponerte la carne de gallina, es la obra que está escrita y dirigida por Julieta De Simone y se estrenó la temporada 2013. “Las Bridas” tiene todos esos elementos peculiares que pueden causar: asombro, escalofríos, aire frío, miedo y ternura.

“Las Bridas” tiene un vestuario visualmente exquisito pero a la vez está expuesta como si fuera simple; el diseño de las luces está de acorde con toda esa manifestación que exige el género y complementa el mundo creado; la escenografía es equilibrada y está de acorde a la época, además juega muy bien con las características de los personajes. La música es el encanto sutil que resume el mundo de la obra.


En “Las Bridas” las actuaciones tienen mucha energía, están en constante presencia escénica, son actrices con mucha atención y percepción a lo que sucede. Hay que aplaudir el trabajo de cada una de ellas sin olvidarnos del actor que hace de padre.

Para pasar un buen momento y percibir algo con una temática que es muy poco explotada en la escena porteña, puedes ir a ver “Las Bridas”, los sábados a las 21:00, en Belisario, Corrientes 1624.  Reservas por http://www.alternativateatral.com/obra23957-las-bridas.

Actúan: Antonio Bax, Débora Testi, Vanina Ferreyra, Natali Frank, Celeste Monsú, Pilar Boyle
Escenografía y vestuario: Paula Molina
Iluminación: Damián Monzón
Música original: Facundo Mazzota
Colaboración artística: Laura Fernández / Andrés Molina / Iolta Worzo
Supervisión dramatúrgica: Laura Fernández
Guía Espiritual: Iolta Worzo
Asistente Artística: Laura Mickelsen.
Dramaturgia y Dirección: Julieta De Simone

Diseño gráfico e ilustración: Ignacio Vidal, intervención sobre una imagen de Santiago Fredes.
Fotografía: Germán Gonzalez.


SHLOMO

Una de extranjeros


"Acá el barrio está lleno de extraterrestres. Digo, los chinos, los rusos, los turcos. Todos extraterrestres disfrazados. Son buenos tipos, los tenés que saber llevar nomás. Yo una vez me hice amigo de uno; era callado y siempre andaba con una botellita, no era agua, no era el vodka. Después, como todos, desapareció." Vecino de Once.

Un extraño de aspecto ruso apareció en el departamento de José. La comunicación es imposible para éste y su pequeño espacio ya no es el mismo. Mientras que su compañera de vivienda parece relacionarse con el extraño sin problemas, la visita de un viejo amigo obliga a José a accionar. El espacio se llena y ahora José es el extraño. Entre paranormales sospechas y melodías brasileñas surgen las soluciones radicales.

“Shlomo”, escrita y dirigida por Juan Francisco Dasso, es un juego de lenguajes, idiomas y códigos en 
una historia muy tentadora y singular. En “Shlomo” habitan personajes incomprendidos por el idioma, donde parece ser que el problema extrasensorial se puede resolver a través de la escucha o del diálogo. Pero la comunicación imposible entre humanos suscita una situación incómoda y paranormal. 





“Shlomo” se manifiesta en un espacio donde lo real y la convención teatral conjugan en la impronta que produce el sistema de producción de la escena porteña independiente rebautizada off. Es decir, que el espacio de la sala  es usado como convención teatral para formar parte de la escenografía. Ese espacio, donde habitan estos maravillosos personajes, lo sentí ajeno a ellos, como si no perteneciesen ahí; pero, por el tipo de historia que trata la obra, como también la crítica que tiene hacia el vínculo entre porteños y los extranjeros, viene muy bien esa carencia de pertenecer al lugar.

“Shlomo” tiene personajes que están en la delgada línea de la caricatura y lo verosímil, o si se prefiere: el código de la actuación está entre la parodia y la "organicidad contemporánea". Sea cual fuese la forma de describir, están muy bien logradas por Juan Tupac Soler, Carlos Martín Fernández, Sebastián Petrola y Paula Banfi.

Para pasar un buen rato y dejarse llevar “Shlomo” está los viernes a las 22:30e, Machado Teatro, calle Antonio Machado 617; reservas al 4982-4922.