9 sept 2009
7 sept 2009
EL ÚLTIMO FUEGO
EL ÚLTIMO FUEGO
de Dea Loher.
Por Flavio Harriague
Lo primero que debiéramos decir de este espectáculo dirigido por Ana Alvarado, es que en él hay coherencia estética. Al decir esto, no subestimamos su valor, sino más bien resaltamos, que la directora ofrece un trabajo de gran rigurosidad artística.
El material con el que debió confrontarse Alvarado es de los más interesantes de la dramaturgia alemana de los últimos años; nos referimos a Dea Loher. Quizás sea una de las indicadas para dar con un material como éste, alguien que hace años viene trabajando con la dramaturgia alemana contemporánea (Recordemos que formó parte de ese gran espectáculo que fue “Máquina Hamlet” de Heiner Muller por el “Periférico de Objetos”
En esta obra nos plantea un cruce feroz entre lo público y lo privado, producido por un accidente callejero donde muere un niño por una persecución policial. Vemos entonces desfilar una serie de testigos, protagonistas directos e indirectos de esa tragedia, en sus vivencias cotidianas atravesadas por las angustias, soledades, velocidades e intensidades de cualquier ciudad en la actualidad (Temas en los que ya trabajó Loher “Inocencia” y “Plaza Roosevelt”).
La puestista elige distribuir a los espectadores en un espacio casi bi frontal con una intensa iluminación en donde la presencia del otro casi se nos impone. Esto, que en otro espectáculo podría significar un defecto, en este caso, aporta un gran dramatismo. El escenario se divide en dos por una alfombra que separa las habitaciones y los mundos privados de los personajes. Esa calle funciona tanto como límite y punto de contacto, entre esos sujetos que entran y salen de sus vidas con el vértigo de estos tiempos. Se cruzan, se interpelan, se cuestionan y se acusan sin encontrar posibilidad alguna de vislumbrar algo parecido a una comunidad.
El espectáculo logra producir aquello que se propone, conectarnos de manera intensa con aquellas vivencias con que nos cruzamos cotidianamente, la esperanza y la decepción de poder retener para nosotros algo que podríamos definir como “experiencia”.
Hay que resaltar la eficacia antes indicada del dispositivo escénico, como la detallada escenografía, metiéndonos de lleno en los vericuetos internos de los personajes, con cierta similitud a “Dogville” o a una más añeja “La ventana indiscreta” .
Quizás a nosotros como contemporáneos, no nos une otra cosa que algunos acontecimientos callejeros, fortuitos, azarosos, pero devastadores “Algo terrible de lo que a uno le gustaría deshacerse”. O quizás no, en todo caso este espectáculo murmura sobre estas cuestiones.
El último fuego
Sabados 23hs.
Espacio Callejón
5 sept 2009
CONTANDO A MI ABUELO JUAN BOSCH

“El escritor y ex presidente dominicano JUAN BOSCH es considerado uno de los padres del REALISMO MÁGICO. En este espectáculo, la actriz MARÍA ISABEL BOSCH, realiza un emotivo homenaje a su abuelo, llevando a escena tres de sus cuentos, aún inéditos en Argentina. La narración entrelazada de “Dos pesos de agua”, “Los amos” y “El algarrobo” nos habla de la lucha constante del hombre contra el hombre, contra su entorno y, finalmente, del sometimiento inevitable a los designios de la naturaleza.”
“Contando A Mi Abuelo Juan Bosch” es la magia en escena, donde la energética interpretación de María Isabel Bosch es desgarradoramente sublime. Produce atmósferas de ensueño, crueles e increíbles con sólo su única herramienta que tiene, el cuerpo. Desde ahí nos muestra y gesta personajes divinos, con mucha dimensión teatral.
“Contando A Mi Abuelo Juan Bosch” es el unipersonal que María Isabel Bosch provoca para que suceda un encuentro familiar con el público. Ese enlace es íntimo, efímero y de mucha entrega energética. Es un juego exquisito para los sentidos.
“Contando A Mi Abuelo Juan Bosch” está los domingos a las 18:45 en Teatro Silencio de Negras. Luís Sáenz Peña 663. Teléfono 4381-1445.
LA ILIADA
UN HIMNO A LA GUERRA CONTRA LA GUERRA
Sencillo, desvastador y bien jugado
“La Iliada” es la propuesta del grupo Ponte tr Culture Soc. Coop. Propuesta donde el juego es vertiginosamente desvatador. “¿A qué huele la guerra?” son las primeras palabras que surge desde la oscuridad de un espacio que invita a cuestionar la guerra.
“La Iliada” es una narración de extraordinaria interpretación corporal que pone de manifiesto desde los muertos; la guerra está transitada en los cuerpos de aquellos que perecieron y perdieron la vida, amigos, hijos, hermanos, etc. en la batalla.
Todos los personajes están corporeizados por Lola Banfi y Luigi Petrolini. Quienes buscan desde el juego teatral provocar a la imaginación del espectador. Quienes crean los diferentes espacios, emotivas imágenes escénicas, y climas con solo el cuerpo y algunos elementos que se repiten constantemente.
“La Iliada: Un Himno a la Guerra Contra La Guerra” propone la crítica hacia el hecho del intento bélico de sucumbir a un pueblo. En la guerra sólo hay blanco o negro, no hay grises. Siempre se pierde.
“La Iliada” está los viernes a las 21:00 en El Crisol, Arismendi 2658. Teléfono 4523-7605.
TIEMPO ATRÁS ELLAS TAMBIÉN HABÍAN TROPEZADO
El miedo al vacío
“Tres mujeres se mudan a un sitio al cual nunca hubieran querido llegar. El recuerdo de un beso las mantiene con vida, mientras intentan llenar el vacío con fragmentos dolorosos de lo que fueron y ya no son, de lo que podrían haber sido y ya no serán.”
“Tiempo Atrás Ellas También Habían Tropezado” es una propuesta de mucho peligro, el riesgo no está en que los actores se juegan la vida dentro de la convención teatral de la inseguridad, sino, en la vida del espectáculo, el mecanismo de cómo suceden los acontecimientos en escena, como se crean los climas y las atmósferas.
“Tiempo Atrás Ellas También Habían Tropezado” pareciese una propuesta desordenada, donde uno cree que nada sucede, que hay momentos de mucho silencio, oscuridad, de no saber que está pasando, como si fuera un espectáculo improvisado sin sentido alguno. Esa es la propuesta y el riesgo que trasponen en el cuerpo de los personajes femeninos y en el clima y la atmósfera. Ese riesgo o peligro en el espectáculo ellas mismas denominaron como el vacío.
¿De donde surge ese vacío en los personajes? Del abandono, del recuerdo, del beso y el dolor que todo esto provocó. ¿De dónde surge ese vacío en el espectáculo? De la entrega, de la paciencia y de la gestación consciente del vacío. Ellas –las actrices- no están en un estado para provocar el vacío, sino que es un encuentro con este.
“Tiempo Atrás Ellas También Habían Tropezado” está bajo la dirección de Alejandro Vizzoti, quien se encargó de convocar a tres actrices que puedan aguantar y soportar ese encuentro con el vacío y trabajar con el abandono y el dolor desde el juego, desde lo teatral.
“Tiempo Atrás Ellas También Habían Tropezado” está los domingos a las 21:00 en Del Borde Espacio Teatral. Chile 630, San Telmo. Teléfono 4300-6201
RÍO REVUELTO

“Río Revuelto” nos traslada al histórico imaginario colectivo de la inmigración y de la actual situación. El personaje que desmitifica el juego teatral es un cartonero, personaje que está marcado como el ser latente de la actualidad social, y en este caso, marca la teatralidad, la duda y el cuestionamiento si esto está o no sucediendo. ¿A qué se refiere con “ésto”?
El increible juego y las relaciones de los personajes son construidos desde lo corporal, desde lo físico y gestual. Es un carnaval de imágnes, de juego y de locura, con cierto aire y tono romántico en el juego teatral. Los actores son plenos ejecutantes, ellos tienen la conciencia y el conocimiento de sus capacidades y limitaciones corporales, vocales y musicales. Todos ellos sudan y se entregan con mucho disfrute en escenan.
“Río Revuelto” invita a los sentidos a disfrutar de un espectáculo ingenioso, y por suerte nada convencional. Desde esa negación a lo convencional construyen las historias convencionales llenas de música, hilaridad y de mucho sentido para la reflexión de los actuales acontecimientos.
“Río Revuelto” está los sábados a las 20:30 en Galpón V, Velez Sarzfield 218. Reservas 4304-4305.
ARGENTINO HASTA LA MUERTE
... Soy Argentino...
“El espectáculo es una “nueva edición” del programa, La Poesía es para todos, que el mismo César Fernández Moreno condujo en los primeros años de la década del 60’ y que, en esta ocasión, está dedicado, precisamente, a su poesía. Así, como un programa radial visual, con tangos interpretados en vivo (“Yira, Yira” y “Uno”, que el poeta cita en el texto). El espectáculo articula algunos poemas del libro Buenos Aires me vas a matar (15 poemas dispuestos a modo de autobiografía.)
Comienza con Argentino hasta la muerte a modo de psicoanálisis humorístico de lo argentino. El núcleo central de la obra es el poema Un argentino en Europa, sobre su primer viaje al Viejo Continente realizado en 1955. Acompañan a estos dos poemas, otros más cortos del mismo libro: Las Palabras, un texto metapoético de 1963, y Débil Mujer, poema de desamor.
Argentino hasta la muerte es un espectáculo de Poesía en Escena, de Poesía dramática, que busca promover el reencuentro con la obra de uno de los grandes y olvidados poetas argentinos a veinte años de su desaparición.”
“Argentino Hasta La Muerte” es la poesía inconcreta de los deseos y el peso que determina el ser argentino. Propuesta de sutil humor, con una mirada cuestionadora sobre ese paradigma que ahora podemos denominar “argentino”.
“Argentino Hasta La Muerte” es un unipersonal muy bien interpretado por Martín Ortiz, donde la poesía es el instrumento para la hilaridad de las situaciones; acontecimientos que están protagonizados por un argentino, el mismo argentino. ¿Dónde se encuentra un argentino? En cualquier lugar, desde los papeles de alguna documentación hasta en el lenguaje del cotidiano vivir en un país europeo que vive equivocadamente.
“Argentino Hasta La Muerte” no es el arquetipo del argentino, tampoco generaliza a toda Argentina. “Argentino Hasta La Muerte” es la poesía de ser argentino. El orgullo de mantener por siempre su procedencia, aunque no la conozca.
“Argentino Hasta La Muerte” una comedia hecha poesía que habla sobre el orgullo y la carencia absoluta de responsabilidad del: “Yo, Argentino”. ¿Será sólo hasta la muerte?