30 jun. 2010

EL SECUESTRO DE ISABELITA


El Peronismo es cosa seria


“Esta pieza indaga en el mundo de la guerrilla urbana de los años setenta y con un desparpajo lejano a toda culposa solemnidad, analiza los errores voluntaristas, los desaciertos de la fe, las ingenuidades y autoritarismos de la juventud militarizada de la época.

Explora un tema hasta hace poco tabú y es la primera obra teatral que apela al humor negro para revisar el papel de las organizaciones armadas en la Argentina. Cualquier espectador podrá reírse con ganas de aquello que vea en escena, hasta que acaso se pregunte en voz baja qué hubo de cómico en esta farsa que proviene de una historia trágica. “El secuestro de Isabelita” ofrece así, con humor rabioso, un feroz espejo oscuro para los argentinos.”


“El Secuestro de Isabelita” es un delirio intelectual puesto en escena; es una clase magistral de mucha reflexión sobre la historia puesta en escena; es una contaminación tras otra de ocurrencias paradójicas... Ah, también habla de Perón...


“El Secuestro de Isabelita” escrita y dirigida por Daniel Dalmaroni, tiene a un elenco que juega muy bien, en un código entre el realismo y el basurod, los papeles de una cultura, de una época, de una parte de la sociedad que hoy en día ha perdido mucho protagonismo.


Viviana Suraniti, Mariano Bicain, Gabriel Kipen, Laura Agorreca, Ivana Averta, Gastón Courtade, Daniela Nirenberg y Juan Mendoza Zélis, cada uno de ellos aportan una sutil transformación de personajes concretos y determinados hasta convertirse en ideas o pensamientos y discruso político de época y así evoluciona hasta una metáfora de humor.


“El Secuestro de Isabelita” es un manifiesto teatral, donde el humor es sólo la herramientas que propone muchas interrogantes que van a colocar en crisis ciertas ideas y mitos políticos, como también problematizar la preocupación del uso de las drogas y porque no, el de saber la nota de calificaciones de una compañera de lucha.



Si quiere pasar un buen momento, reflexionar y conocer algo más sobre historia de los movimientos sociales, sobre el peronismo, sobre la palabra “compañeros”, sobre la marihuana, sobre la identidad, sobre el doble tiene que asistir los sábados a las 23:00 en el Teatro del Pueblo, Av. Roque Sáenz Peña 943, reservas al 4326-3606.

PARÁSITOS


Hasta donde llega la necesidad de la existencia del “Otro”


Esta podría haber sido una obra de vampiros en una zona costera. Y nadie afirma que no lo sea del todo. Un parásito es aquel organismo vivo que se nutre a expensas de otro ser vivo de distinta especie al que se suele llamar huésped. El huésped, generalmente, en relaciones patógenas, no tiene beneficio alguno de aquel estrecho vínculo, aunque existen, ocasionalmente, relaciones de mutualismo, dónde el beneficio es para ambos, o relaciones de comensalismo dónde el huésped no sufre daño alguno. Aquí, al parecer, estamos ante relaciones evidentemente patógenas. De todas formas, todo se nos presenta con tanta ambigüedad…que es difícil separar la paja del trigo.


“Parásitos” de Marius von Mayenburg es la nueva puesta en escena de Lucas Olmedo. Más allá del planteamiento de von Mayenburg, Olmedo revaloriza en escena el no defnifir quien necesita a quien, es decir, que dificulta la identidad del parásito, optando por volver a todos los personajes un ser dependiente del otro y transformarse a su vez el parásito del otro.


“Parásitos” es un juego, donde los personajes disputan contra ellos mismos en la soledad; lucha por un “otro” que les cuide y los haga ser lo que son; el problema, y ahí está muy bien jugado por todo el grupo de trabajo, que la puesta en escena no pone en evidencia quien es el parásito de quien; no hay una marca determinada de la necesidad del otro. Todos se necesitan porque así lo decidieron.



No sólo los actores: Pablo Roselli Mirci, Salomé Boustani, Pablo Chao, Alfredo Zenobiy Guadalupe Rodríguez Catón, también todo el equipo de trabajo llegan a crear climas, mucho sentidos y pulsiones para el espectador en los silencios, tensiones y oposición en la escena.


Mostrando ámbitos pesados, oscuros y fríos, “Parásitos” se desenvuelve en la producción de la narración oral, con ninguna intensión de agravar los hechos; el choque, la fricción y la tensión se producen en los encuentros de los personajes con la situación, con el silencio –que de hecho es una consecuencia-, con el otro.


“Parásitos” está los jueves a las 21:00 en Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556, reservas al teléfono 4867-5185; mayor información en http://parasitosdebuenosaires.blogspot.com/

THE BOX


El juego del nacimiento



The Box es representada los sábados por un elenco masculino y los domingos por uno femenino, descubriendo así dos mundos dentro de una misma situación. La obra no tiene texto y transcurre dentro de una caja flexible, donde el personaje y su doble pasan por diversas aventuras, moldeándose unas a otros como si fuera una animación en plastilina, en busca de la liberación.


“The Box” es un juego para los sentidos, para la cabeza, para la sicología, la sociología, para la teatrología, para hacer una y mil lecturas desde distintos aspectos. Lo bueno, también es que es para toda la familia.


“The Box” es la propuesta que nos trae un equipo de trabajo muy contundente, eso se ve en la puesta en escena, todos bajo la dirección de Natalia Geci y Paula Etchebehere; quienes nos muestran un juego de imágenes, donde los clichés están muy bien utilizados y a favor de la propuesta.



“The Box” tanto en la muestra de los varones –interpretado por Nicolás Alonso y Sandro Nunziata-, como el de las mujeres -Natacha Cordoba y Romina Michelizzi- juegan las mismas situaciones, está la misma propuesta de sonido, de luz, de escenografía. Pero las sutiles diferencias se encuentran en las diferentes lecturas del espectador, desde las vivencias personales podemos encontrar varios aspectos curiosos en escena.


“The Box” con el elenco masculino está los días sábados, con el elenco femenino los domingos, ambas a las 19:00 en Teatro de Nudo, Av. Corrientes 1551, reservas al 4373-9899

MARCELA FRAIMAN


"Soy actriz y directora de teatro. Formo parte y soy una de las fundadoras del grupo Crisol Teatro, con el que estrenamos la primer obra en el año 2002."


Así se define Marcela Fraiman, quien con su grupo de trabajo nos ofrecen diferentes tipos de propuestas escénicas que vienen gestando desde más de cinco años



N.S: Por el momento, ¿qué libro, película, revista y música le encantó y está identificado, por qué?

M.F: Musicalmente me gusta mucho el trabajo de Tomi Lebrero y su Puchero Misterioso, excelentes músicos jóvenes, con mucha sensibilidad y humor. Últimamente leí el libro “Inquietudes en el Impasse”, del Colectivo Situaciones, que me parece que realizan un abordaje muy interesante sobre temas políticos de actualidad. La revista “Sudestada” es una publicación que me gusta porque brinda información y una mirada particular sobre hechos y figuras de la política y la cultura a nivel mundial. En cuanto a películas, recuerdo “Mulholland Drive” de Lynch, porque me pareció excelente el guión y las actuaciones.


N.S: ¿Qué trabajos, a nivel general y teatral le atrae o le encanta?

M.F: Hay mucha producción de teatro súper interesante en Buenos Aires. De los últimos espectáculos que ví, me gustó mucho “Absentha”, por sus excelentes actuaciones, la dirección y la dramaturgia.


N.S: ¿Su estética de trabajo cómo la define?

M.F: Desde la formación de Crisol Teatro hemos hechos espectáculos que recorrieron distintos estilos y tuvieron metodologías y disparadores de trabajo muy diferentes. Se ve claramente si se compara nuestro último espectáculo YO SOY FIJMAN, con dramaturgia de A. Robinson y M. Ortiz, con el espectáculo anterior que fue MAQUINA HAMLET, de H. Müller.


N.S: ¿Qué o cuales son los primeros impulsos o pulsiones para comenzar un proceso de trabajo?

M.F: Como decía hubo diferentes disparadores o motivos que impulsaron los espectáculos estrenados por Crisol Teatro. A veces tomamos temáticas, otras veces tomamos otros textos dramáticos o no dramáticos, también canciones, personajes, poesías, entre otros.


N.S: ¿El proceso o forma de hacer los ensayos?

M.F: Cada espectáculo tuvo un proceso de creación particular. Siendo un grupo estable y contando con espacio propio, tenemos la facilidad de iniciar ensayos sin definir una fecha de estreno. Por lo cual hemos tenido procesos de ensayos de más de un año. Pero también hemos ensayado y estrenado en un período de 2 meses y medio, como fue el caso de YO SOY FIJMAN.


N.S: ¿En el teatro que busca o hace, el actor que factor o jerarquía ocupa?

M.F: El actor en nuestras propuestas ocupa un lugar central como transmisor en escena. Recuerdo las palabras de un gran juglar y director, Luis Felipe Alegre que, hablando del trabajo del actor y del teatro en general, dice que hay muchas motivaciones posibles para hacer teatro, entre ellas la de cambiar el mundo; ya que el hecho escénico es, de una manera u otra, una forma de representar el mundo y allí, en escena, podemos cambiarlo a nuestro gusto.


N.S: ¿Cómo fue la transposición de "lenguajes" o códigos de una obra literal a escena?

M.F: El desafío de llevar la poesía a escena era el de trabajar sobre una puesta que escapara al lugar común de la declamación sucesiva de poemas, imaginando situaciones e imágenes para cada uno de ellos. Pero cuando Alan y Martín me acercaron la obra, descubrí que esa había sido también su preocupación. Tomaron todos los elementos de la vida de Fijman que se encuentran expresados en distintas variantes literarias (poemas, reflexiones, relato de anécdotas, fragmentos de entrevistas.) Con esos materiales armaron esta suerte de collage en que presentan al poeta Jacobo Fijman, sumando los cuatro momentos de Vicente Zito Lema que son, básicamente, momentos de pura narración oral.


N.S: ¿Por dónde hace la exploración de su trabajo?

M.F: No tengo un tipo de exploración específica que aplique en cada obra. Depende siempre de
la búsqueda de cada momento. En este caso, el eje estaba puesto en el valor de la palabra,
el poder comunicacional y transformador de la palabra. El conflicto no se desarrolla frente al espectador, el espectador no es testigo de un proceso que se desarrolla frente a él. En
YO SOY FIJMAN el espectador es iniciado en la obra y el pensamiento de un poeta; en la obra y en la trágica vida de ese poeta. Y como la poesía es música y la música tiene una presencia importante en la puesta, trabajé mucho sobre los tiempos, ritmos, silencios, climas. YO SOY FIJMAN es una obra coral.


N.S: ¿Qué o cómo define "la dramaturgia"?

M.F: La pienso y la aplico en términos de unidad conceptual en el texto del espectáculo


N.S: ¿Tiene alguna anécdota de este proceso para contarnos?

M.F: Ninguna anécdota en particular. Lo particular de este proceso ha sido trabajar con dos artistas
que no son actores. Por un lado, Federico Mercado que, además de realizar e interpretar la música
en vivo, participa con algunos textos del Poeta. Y, por el otro, Vicente Zito Lema que se reveló
como un performer, un actor con una dedicación y una pasión que ya deberían tener muchos
actores y actrices.

Sí desea ver su trabajo, o conocer una sala muy linda y acogedora comuníquese con

crisolteatro@gmail.com