21 nov. 2010

CURUPAYTY




Trascendencia de una cultura.


Por: SATINE

Mediante un procedimiento de reconversión de documentos varios sobre "la guerra de la triple alianza" llegamos a ficcionalizar un hecho. Tomamos la odisea del pueblo paraguayo en aquel genocidio pensando así: CURUPAYTY, el mapa no es un territorio.

Donde el pasado fantasmagóricamente testimonia lo que el presente genera como pensamiento dramático.



Curupayty, es una experiencia conmovedora que propone un acercamiento a la devastación del pueblo paraguayo como consecuencia de su participación en la guerra de la Triple Alianza. La puesta de la obra se constituye como una imagen viva del campo de batalla, donde los cuerpos ya fragmentados, luchan por la trascendencia de su cultura. La sensorialidad de cada escena, lograda a partir de la elección y combinación de diversos sonidos, potencia el clima de guerra y sumerge al espectador en un ritmo variable que se modifica de acuerdo al grado de tensión que exige la escena.


Molina, captura la esencia del suceso histórico y trabaja en varios planos para trasladar dicha esencia a la puesta de la obra. Propone un clima donde el silencio es transgredido por sonidos tales como el impacto de una pisada en la superficie de paja, el eco de un quejido desgarrador, el golpe seco de una lanza, el traslado de un cuerpo sin vida; paralelamente a estos sonidos que se diluyen y se reiteran en acciones concretas, se percibe con claridad, el sonido del arpa y la cadencia propia de la lengua Guaraní que fluyen intensamente sin interrupciones y representan lo autóctono del pueblo paraguayo, como símbolo inalterable de la herencia cultural. Por otro lado, se apropia del espacio implementando determinados mecanismos que instalan a los actores en escena y promueven una secuencia de desplazamientos que se llevan a cabo a través de movimientos sutiles y precisos. Éstos generan un efecto de rotación que convoca al portador de la palabra y se alteran a medida que aumentan los cuerpos sin vida. El espacio sufre distintas modificaciones que derivan del cambio en la disposición de los cuerpos. La posición y el estado de éstos se transforman durante el transcurso la obra; se pierde el equilibrio en el momento en que se percibe que la cantidad de hombres muertos supera a la de hombres vivos. Se reclama un estado inicial que nunca podrá ser recuperado. Al finalizar la obra, se distinguen en escena dos mujeres, que ahogadas en la desesperación, extienden su mirada por encima de los hombres caídos.



Los actores transmiten la tristeza, la desesperación, y la impotencia que les genera la situación de guerra a la vez que se mantienen firmes proyectando la valentía y los ideales de su pueblo. Las escenas parecieran estar enmarcadas por la narración de un actor, Mario Alfano, que mantiene cierta distancia respecto del derramamiento de sangre y asume el rol de historiador. Tiene por objeto contextualizar los hechos, enunciar las internas políticas y ofrecer la certeza en la que se constituye la historia oficial. Esta mirada se pierde en la intensidad de los actores que reconstruyen los sucesos desde el campo de batalla y le proporcionan sus testimonios al espectador, invitándolo a vivir la guerra desde adentro.



Gran parte de la obra es hablada en Guaraní, lo que resulta muy interesante y útil a la vez para afirmar después de una experiencia así, que más allá del significado literal de las palabras, hay algo que trasciende esa convención, que es, en este caso, la sensación, emoción o sentimiento que nos transmiten el actores

Curupayty está los domingos a las 18:00 hs, Del Borde Espacio Teatral, Chile 630 C.A.B.A.

10 nov. 2010

ESTÚPIDAMENTE MEDEA –TRAGEDIA CABARET


Seis actores en búsqueda de una dirección

La clásica tragedia griega de Medea y Jasón se reconstruye a través de estos dos personajes más la Nodriza, quien cumplirá a lo largo de la obra el papel de ser la que escucha. Los protagonistas buscan encontrarse a través de las escenas y en este devenir no logran reconocerse.

Con Estúpidamente Medea no sólo queremos manifestar la extrañeza que se patentiza en las relaciones que formamos con los demás, sino también cuestionar cómo se visualizan las mismas en la afectación que provocan en uno y en los otros, y resignificar la sensibilidad de los vínculos por medio del humor y el disfrute que estallan en la escena.

Dice José Maldonado:

Las líneas de fuga y fisuras que nos ofrece el mito de Medea nos facilitan hablar en dos niveles: el del mito mismo y el de nuestro background personal, desde los cuales, como grupo cosmopolita, nos preguntamos quién es el extranjero; topo que se desarrolla en el tratamiento de una micropolítica, en la relación sentimental de un ámbito doméstico.


“Estúpidamente Medea” bajo la supuesta dirección de José Maldonado, digo supuesta porque es una puesta en escena sin ningún rumbo, hay mucha energía y entrega en los actores pero lo que ellos hacen es performance sin ninguna contención.



Lo que más se destaca, lo mejor de toda la obra son esas seis energías, los actores, que en todas esas intenciones están jugando, hay mucha entrega y compromiso por el compañero y le otorgan mucha vida, emociones y energía a cada suceso. También destaco la forma del programa de mano, una bolsa lleno de pochoclo.



En “Estúpidamente Medea” hay muy buenas ideas de puesta en escenas, nada nuevas pero muy buenas, pero se queda sólo en eso, en las ideas que no son profundizadas y sólo quedan como una simple enunciación.



Uno no sabe de qué se trata la obra, A un principio parece tener la intención de un cabaret, luego pasa a ser una transposición del relato mítico a la vida del extranjero en Buenos Aires, ahí se queda, no sucede nada más que esa enunciación; la intención de musical, la intención de performativo, la intención de stand up comedy, la intención de la teatralidad, del absurdo, del simbolismo, de etc, etc.



Es como si se jugara “el cadáver exquisito” por una hora, qué también se puede jugar por dos o tres horas y más, pero ¿cuál es la finalidad de jugar? La diversión, ¿pero de quién? Así de conceptual es. Tal vez “Estúpidamente Medea” esté sólo en la cabeza del director. O tal vez por la falta de sal a los pochoclos le sentí un sin sabor a la tragedia de Medea y no vi la estupidez.



“Estúpidamente Medea” está los sábados a las 23 hs, sólo quedan cinco funciones en Espacio Cultural Pata de Ganso, Pasaje Zelaya 3122, reservas al 48620209.



Intérpretes:

Sherry Denis (México)

Melissa Aranibar (Perú)

Nibaldo Maturana (Chile)

Christian Nieves (Puerto Rico)

Javier Soria (Bolivia)

Con la actuación especial de:

Helgalís (Puerto Rico)

Diseño de Escenografía:

José J. Maldonado

Coaching Escenográfico:

Norberto Laino

Vestuario:

Mariana Arzola

Iluminación

José J. Maldonado

Producción:

Nibaldo Maturana, Helgalís Ramos y José J. Maldonado

Prensa:

Claudia Mac Auliffe

Asesor Training

Alan Robinson

Asesoría Teórica:

Isabel Crubellier

Martín Rodríguez

Diseño Grafico

Renata Cymlich (Pagina Nomade)

Fotografía:

Davide Casali

Asistencia de Dirección:

Helgalís Ramos

Dramaturgia

Isabel Crubellier

José J. Maldonado

Dirección:

José J. Maldonado

5 nov. 2010

AMAR


La oscuridad radiante del amor


“Dos sillas, una rama de árbol, unos trípodes de micrófono y unas linternas. Entran seis actores, tres hombres y tres mujeres vestidos como para salir de copas. Poco puede imaginarse de lo que allí sucederá. Pero bastará que la luz se apague y que unos actores comiencen a actuar, iluminados por otros actores, para que el proceso de sus seres nos introduzca, capture y lleve por el derrotero de una noche intensa y descarriada.”



“Amar” de Alejandro Catalán es la propuesta que provoca reflexionar sobre las conductas humanas en su propia naturaleza; las relaciones sociales, los vínculos y ese transtorno por no hundirse en la soledad son las excusas perfectas para esta puesta en escena.



“Amar” pone énfasis en los deseos, en las decepciones, en los vínculos y sobre todo en el proceso de la cruda aceptación de lo que cada uno es para los demás. En “Amar” se crea un mundo infeccioso y vertiginoso con muy pocos elementos, donde los sentimientos y los vínculos personales están constantemente a la deriva, no hay un puerto a donde llegar, o al menos eso se muestra; lo terrible es descubrir que cada personaje se encuentra en un puerto no deseado; ¿harán algo para cambiar?



“Amar” realmente es una de esas obras que si uno se la toma en serio se deprime; refleja muy bien la crudeza del ser humano; dibuja muy bien las relaciones de amistad y de pareja. No sólo tiene muy buenas y contundentes actuaciones, también hay mucha creatividad en el juego teatral donde nos proponen un mundo sin narraciones, ni grandes artificios de escenografías. Donde el realismo del lugar está dado por el espacio que generan los actores, la luz y el sonido.



Es una obra donde se tiene que ver, porque es lo único que realmente se puede ver. Y, para ver este increíble y aparentemente simple juego teatral llamado “Amar” hay que ir los jueves y los viernes a las 23:00; en El Camarín de las Musas, Mario Bravo 960, informes y reservas al 4862-0655, o www.elcamarindelasmusas.com, o http://www.alecatalan.blogspot.com/

Actúan:

Edgardo Castro

Lorena Vega

Natalia López

Toni Ruiz

Federico Liss

Paula Manzone

Ficha Técnica

Iluminación: Matías Sendón y Alejandro Catalán

Musicalización, diseño sonoro y operación: Bruno Luciani

Asesoramiento sonoro y musical (efecto mar): Sergio Catalán

Vestuario: Ana Press

Realización Escenográfica: Mariano Sivack

Asistente de producción: Jorge Eiro

Asistente Artística: Felicitas Kamien

Fotos: María Sábato

Diseño: Verónica Rositto Gritti

Prensa: Claudia Mac Auliffe

Asistente de Dirección: Rita González

Dirección: Alejandro Catalán

LOS PROPIETARIOS



La pertenencia en la familia



Frío. Un perro le ladra a un galpón, al costado de la ruta. No hay puertas ni camas, ni lugar donde sentarse. No hay casa. Sólo este galpón al costado de una ruta en el medio mismo de la nada. A lo lejos, un radar. A su alrededor, puro pasto y cielo. Y la ruta desolada. Entre cajas que no deben abrir y un televisor donde siempre se ve el mismo canal, tres jóvenes esperan la llegada del padre. Motivados por miles de promesas soportan el aislamiento y la soledad compartida. Cuando el padre finalmente llega, trae las manos vacías y una camioneta repleta de guitarras. Los hechos y las promesas jamás se tocan. Las esperanzas no nacen de la realidad y entonces ésta no puede matarlas. Una avalancha de desgracias no evitará que sigamos creyendo que algún día, tal vez lejano, podamos emprender nuestro propio camino.



“Los Propietarios” de Aldana Cal nos habla desde la consigna del lugar que uno ocupa y quiere situarse en la familia. Habla sobre los deseos y las relaciones familiares. De los valores y las decisiones que uno toma, por el bien personal o por el bien de todos.

“Los Propietarios” está expuesta desde el realismo porteño, donde el espacio es el interior de un galpón abandonado; los actores se comportan como en la vida real y hablan con el volumen cotidiano, no hay nada que muestre la teatralidad. Con esa reglas ellos se desenvuelven muy bien, junto a otros elementos de detalles que juega la iluminación, la escenografía y el vestuario.

En esa propuesta escénica, la historia de “Los Propietarios” tienen muchos vacíos, que provocan algunas incomprensiones de ciertas situaciones; el espacio está muy bien jugado, pero determina mucho ciertas acciones a los actores, y no a los personajes, provocando ciertos ruidos en la comunicación de las sensaciones de la obra.
“Los Propietarios” está los domingos a las 20:30 en Puerta Roja, Lavalle 3636, reservas 4867- 4689


ACTÚAN
Matías De Padova

Verónica Hassan
Julián Larquier Tellarini
Javier Niklison

FICHA TÉCNICA


DISEÑO DE VESTUARIO
Paola Delgado

DISEÑO ESPACIAL

Rosaura Flynn

COLABORACIÓN
Diego Martinsen

DISEÑO DE ILUMINACION
José Pigu Goméz

COLABORACIÓN

Caro Rolandi

DISEÑO SONORO

Martín Santabaya
DISEÑO GRÁFICO

Mariana Rovito

FOTOGRAFÍA

José Pigu Gómez – Marianella Portillo

PRENSA

Claudia Mac Auliffe

ASISTENCIA DE DIRECCIÓN

Martín Santabaya
DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN

Aldana Cal

17 oct. 2010

MANOS TRASLÚCIDAS EN FIEBRE DE OLVIDO


UNA MIRADA HACIA LO MARGINAL.


Por: SATINE

“2do Premio Mejor Dramaturgia Fondo Nacional de las Artes 2007

Todos hemos sentido alguna vez que los acontecimientos de nuestras vidas parecen determinados por la pluma de un escritor, la extraña sensación de ser el personaje de un caprichoso mundo ficticio que nos domina. Las sospechas que surgen de ese teléfono que suena siempre en el momento justo (o injusto), esa persona que te cruzás en el instante menos deseado, aquella actitud que nos brotó tan naturalmente y que nos parece más propia de cualquier otro sujeto que de la persona que porta nuestro cuerpo.

Juan y Emilia son una joven pareja que vive en un barrio de casas bajas del conurbano bonaerense. El es un pequeño distribuidor de drogas, única alternativa que encuentra para lograr un mínimo ascenso social. En vísperas de Navidad, un allanamiento policial llega a su departamento donde sólo se halla su mujer adolescente y su pequeña bebé. Durante el procedimiento, la beba cae de los brazos de su madre. En ese marco, aparece Mariana, la hermana mayor de Emilia.”


La obra refleja con naturalidad la situación en la que vive una pareja de clase baja. Se ponen de manifiesto las contradicciones que experimentan a partir de la carencia cotidiana que desemboca en un único porvenir: el estancamiento social. Propone dirigir una mirada hacia lo bajo y contemplar aquello que también forma parte de nuestra realidad. Se dan a conocer estados de extrema tensión que se traducen como acciones desmedidas y hasta inconscientes que emergen de situaciones asfixiantes en las que no hay alternativas.



Los actores pasan de un estado neutral a un estado emocional determinado, pudiendo establecer ese salto con profesionalidad. Por momentos, asumen el rol del narrador de la historia, que es cuando se conviertien en observadores y miran los sucesos desde afuera, con objetividad; otras veces, encarnan los personajes de esa misma historia adecuándose a sus particularidades. Pareciera que la voz del narrador es el eje que organiza el discurso; así como también recurre a cierta zona del lenguaje, utilizando metáforas y valiéndose de imágenes poéticas, para decir aquello que los personajes son incapaces de decir.



Fernández Chapo encuentra una forma bella de aludir a lo bajo, lo marginal, logrando dar a conocer los códigos y el estilo de vida propios de una condición social ignorada por la clase media. Trabaja con la estética del lenguaje y obtiene un lenguaje rico que remite a una vida de pobreza y a la imposibilidad de progreso. Es interesante el contraste que se produce entre esa voz poética y la voz vulgar de los personajes que se reconocen en su propia jerga.



La puesta incluye la proyección de un video que conecta las escenas entre sí; así como también aporta detalles a través de imágenes concretas, que refuerzan el contexto de situación y el clima dramático. Es un recurso novedoso que permite adoptar una mirada totalizadora en relación a lo que se plantea en escena y respecto a lo que propone Gabriel Fernández Chapo con su escritura.



“Manos Traslúcidas En Fiebre De Olvido” está los sábados a las 20:00 en el Teatro del Pueblo, Av. Roque Saénz Peña 943, reservas al 4326-3606 / 4394-2639.

AMANDA Y EDUARDO


Lo Proxémico de la Miseria


“Amanda y Eduardo” sin ser un grotesco, género característico en la obra de este gran dramaturgo, presenta uno de los temas fundamentales en Discépolo: la percepción de la miseria.

Miseria material y moral: una oposición presente en todas las épocas y que nunca se resuelve. De ahí la vigencia de este texto, estrenado en 1931 en Barcelona (cuando España se hizo república) y al año siguiente en Buenos Aires y representado en muy pocas ocasiones en nuestro país, a partir de esa fecha.



“Amanda Y Eduardo” de Armando Discépolo es la propuesta que nos trae Adrián Canale en un trabajo espacial muy intenso.



En “Amanda Y Eduardo”, Adrián Canale pone mucho acento en la proxemia entre los personajes, cuando hay distancia entre ellos se crean las tensiones y el desafío; cuando están cercas, los personajes provocan peligro e inestabilidad al otro; es muy interesante y muy bien lograda esta propuesta escénica.



“Amanda Y Eduardo” de Armando Discépolo, en la versión de Canale juega mucho con elementos minialistas tanto en los personajes como del espacio; creando la manifestación de la miseria a cada momento, a cada encuentro, en cada escena.



“Amanda Y Eduardo” está los sábados a las 22:30 en Puerta Roja, Lavalle 3636, reservas al 4867-4689 o a http://puerta-roja.blogspot.com

LOS SUEÑOS DE COHANACO


¿Policial?, ¿comedia?, ¿crítica social?



“Promedia el siglo XIX, en la Patagonia profunda… Un grupo de tehuelches liderados por su cacique Cohanaco recorren esos territorios extremos persiguiendo la caza y protagonizando verdaderas epopeyas indígenas. Pero en la aventura no están sólo ellos. Se suman Mr. Sheffer, un marino inglés al que tienen cautivo, y Antonio Lista, un temible criminal chileno que ha escapado del presidio de Punta Arenas y visitará a los indios urdiendo engaños y generando los principales conflictos de la trama. Pero esta obra no sólo imagina una ficción situada en el pasado, sino que también invita a indagar en la actualidad a través de los sueños del cacique. De alguna manera, mientras hoy soñamos con Cohanaco, él se nos muestra a su vez soñándonos a nosotros.” Mariana Chaud


“Los Sueños De Cohanaco”, de Leandro Halperín y Mariana Chaud, quien también es la directora, es la puesta en escena donde juegan a hacer teatro en el espacio con elementos del Cine Negro, códigos de construcción del teatro del Absurdo y mucha agudeza en las actuaciones.



“Los Sueños De Cohanaco” es una propuesta teatral, donde lo terrible está implícito; cuya energía provoca cuestionamientos sobre algunos hechos actuales por ciertas acciones en el pasado. En “Los Sueños De Cohanaco” nos habla sobre los vínculos, la amistad, sobre el alcoholismo, la manipulación, el poder y por sobre todo la génesis de la destrucción de un grupo de personas, que es una denuncia teatral muy interesante de observar.



“Los Sueños De Cohanaco” tiene muy buenas interpretaciones, que están en constante conjugación entre realista y algo caricaturesca –por llamarlo de alguna manera- que tiene mucha coherencia con la puesta en escena. “Los Sueños De Cohanaco” es una obra muy concreta y cerrada que pregunta vertiginimosamente por algunas problemáticas humanas.



“Los Sueños De Cohanaco” está los domingos a las 20:30 en El Camarín de las Musas, Mario Bravo 960, reservas al 4862-0655.

ACTÚAN:
Santiago Gobernori
Luciana Acuña
Claudia Mac Auliffe
Ezequiel Díaz
Lalo Rotavería
William Prociuk
Mariana Chaud

FICHA TÉCNICA

Música original: Emilio Haro

Vestuario: Carolina Sosa Loyola

Iluminación: Matías Sendón

Escenografía: Alicia Leloutre

Asistencia de dirección: Laura López Moyano

Dramaturgia: Leandro Halperín y Mariana Chaud

Dirección general: Mariana Chaud

13 oct. 2010

UNA FAMILIA DENTRO DE LA NIEVE


DESAFÍO LÚDICO

Por: SATINE

“Una de las mucamas del hotel de la avenida tiene un hijo inteligente y está preocupada. Además tiene otras cuatro hijas mujeres que funcionan como hijas y sobrinas, como primas y nietas con sus respectivas relaciones parentales.

Las cuatro hijas mujeres, de una de las mucamas del hotel de la avenida, evocan a su padre ausente con un muñeco al que hacen vivir dentro de la réplica de una ciudad rusa que hicieron con las cajas de un medicamento que usan para las enfermedades de su piel.

El hijo inteligente, de una de las mucamas del hotel de la avenida, abandona definitivamente la práctica de la escritura al cumplirse la hora cero de su decimotercero año de vida y, decidido, se aboca a la talla y coloreo de vistosos ideogramas que representan lo que él mismo dio en llamar mi pensamiento abstracto puro.”


Esta obra nos propone utilizar el humor y la parodia como recursos válidos para referirnos a aquellos sucesos que causan dolor. En vez de caer en la depresión y pensar que todo podría haber sido distinto, la risa surge como alternativa para enfrentar la desgracia. Explotando al máximo la capacidad de imaginar, de proyectar, de especular y de desear es posible otorgar consistencia y legitimar mediante una lógica autónoma e irreproducible, una realidad que resulta ser más tolerable que la habitual.



Diego Brienza nos ofrece una puesta muy atractiva, confeccionada a partir del detalle exhaustivo. Es interesante advertir la selección y distribución de pequeños objetos que otorgan sentido a la cotidianeidad en la que están sumergidos los personajes. En el centro del escenario, acapara la atención del espectador, una maqueta, que es la fiel representación del imaginario de las hijas. Luces, colores y esperanzas titilan en ésta ciudad en miniatura que aparenta ser más prometedora que la realidad circundante. Fue construida con absoluta delicadeza por quienes han dedicado su tiempo y han encontrado una alternativa para escapar al dolor. Esa obsesión por alcanzar la perfección extrema que se visualiza en la prolijidad del detalle, se corresponde con la obsesión de la ausencia paterna y la configuración de una vida a partir de esa falta.


El espacio está divido en tres partes, a través de las cuales se alude de distinta forma a una única realidad que remite con insistencia, al vacío que dejó el padre. Una de esas perspectivas la proporciona la madre (Andrea Jaet), que tiñe su discurso con una tenue melancolía, evitando así caer en una manifestación desmedida e insólita producto de tantos años de incertidumbre, de soledad y sobre todo, de abandono. Su visión está impregnada de dolor y resentimiento. Por otro lado, están las hijas, ofreciendo una mirada que concilia la imaginación, la frustración del presente y sus propios deseos. A través de distintas asociaciones, ocurrencias e hipótesis que están próximas a considerarse delirios, consolidan un universo simbólico donde es posible encontrar la respuesta a cada interrogante y vivir en una especie de ensoñación con el fin de disminuir el sabor amargo de dicha ausencia. Dedican todo su esfuerzo en la constitución de ésta realidad paralela que se materializa en la maqueta diseñada y construida por ellas mismas. Sus acciones, pensamientos y sentimientos giran en torno a los sucesos que allí tienen lugar. La otra mirada es la del hijo inteligente, que se ubica en otro plano, observa la realidad desde arriba, manteniendo una distancia prudente con su entorno y concibiendo la falta del padre desde una perspectiva racional. Estos tres sectores claramente delimitados se quiebran con la llegada del padre (Eduardo Peralta), quien irrumpe en el espacio con un rostro que condensa el paso del tiempo y escenifica el único presente.



Las actuaciones están en consonancia con esa parte de la totalidad que les toca representar a cada uno. Las hijas se desplazan en el espacio mediante movimientos coreográficos que coordinan con precisión y naturalidad. Parecieran constituir un único bloque que irradia color, alegría y que sumerge al espectador en un ritmo vertiginoso. Sus cuerpos están dotados de cierta mecanicidad que ordena el discurso y las acciones. Èsto se identifica mediante determinados hábitos y modos de juego, que hacen a la dinámica propuesta. Por más absurdo que parezca, reafirman con una sonrisa en el rostro e implementando diversos gestos, la intención de burlarse de su propia desgracia a la vez que evidencian la satisfacción que les genera su elección. El padre altera el equilibrio que se ha logrado instaurar a partir de su ausencia a la vez que desvanece la idealización que sus hijas hicieron de él. Llega deteriorado por el paso del tiempo; no se parece ni en lo más mínimo al muñeco con el cual fue representado. Es ajeno a la realidad en la que se inserta y se expresa con un lenguaje residual que mezcla varias lenguas y que es difícil de decodificar. Lo que prevalece en este intento de comunicación es la intención; la cual es reconocida por toda la familia. Es una interpretación muy bien lograda que pone de manifiesto el deseo de adecuación y el interés por recuperar el tiempo perdido.


Los viernes a las 23:15 en Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556, reservas al 4867-5185, o http://www.unafamiliadentrodelanieve.blogspot.com

ACTUAN:

Mar Cabrera

Andrea Jaet

Vicky Massa

Maia Menajovsky

Eduardo Peralta

Gabriel Urbani

Carla Vidal
Voz en Off: Jesús Villegas

FICHA TÉCNICA

Vestuario: Cecilia Zuvialde
Escenografía: Cecilia Zuvialde
Diseño de utileria: Cecilia Zuvialde
Diseño de luces: Mariano Arrigoni
Realización de dispositivos lumínicos: Mariano Arrigoni, Guillermo Dramisino
Fotografía: Jorge Marino
Diseño gráfico: Bárbara Delfino
Asistencia de escenografía: Andres Rasdolsky
Asistencia de dirección: Gonzalo Uva
Prensa: Carolina Alfonso
Colaboración general: Vìctor Salvatore
Coreografía: Barbara Hang

Autoría:Guillermo Arengo

Dirección: Diego Brienza