12 abr. 2009

SANGRE


LAS IMÁGENES HABLAN

Macabra Parodia Trágica de Una Muerte Erótica. Versión libre del Otelo de William Shakespeare. "Sangre..." nos cuenta un Yago que, partiendo del final del original donde se da la orden de que sea apresado y torturado sin que ello tenga resolución dramática, vive en un nosocomio donde está confinado. La tragedia doméstica se halla intacta: Desdémona elige a Otelo por sobre su padre y éste es guiado por Yago a asesinar a su esposa presa de los celos. Pero no es sólo eso lo que la dirección del espectáculo pretende contar. Vemos a una mujer, Desdémona, entre los dos hombres de su vida. Elije al hombre por sobre el padre y éste muere antes de que pueda reparar el vínculo resquebrajado. En esa dualidad de sentimientos y profunda angustia se mueve en un mundo de hombres donde ella es el objeto de deseo a la vez que el objeto de la trama que Yago teje magistralmente. En una estética de imagen y de corte cinematográfico donde cuadro a cuadro se cuenta el relato, vemos a Desdémona, a Emilia, a Estela (la amante de Brabancio) perecer una a una en manos de Yago o por inducción de éste. Todas mueren menos Blanca, la querida de Cassio quien luego de ser torturada ferozmente por Yago se reivindica y gana su propio lugar. El orden es otro y se logra en manos de una superviviente.

“Sangre” propone muchas lecturas, situaciones y violencias controladas, desde volver a la tragedia de Shakespeare en una propuesta de mafia Italiana, violaciones en escenas y cometidos sucios de poesía escénica donde la naturaleza se presenta en los actores de manera metafísica, hasta imágenes fijas y construidas en escena.



Tal vez el espacio, pese a que es un muy buen lugar para realizar teatro, no sea para este tipo de propuesta, donde hay más de diez actores, donde el público está muy cerca de la trasescena y se escucha ciertos movimientos y ruidos que no vienen a la situación.



“Sangre” cuya dramaturgia pertenece a Osvaldo Pelufo y Laura Silva; es una apuesta hacia la violencia teatral hecha en escena, desde las imágenes, la inicial y la final, nos comenta que es una historia muy circular y que todo lo que veremos ya paso, que no está sucediendo, sino vamos a re-encontrarnos con lo sucedidos pero desde la locura de un Yago que sangra.



“Sangre” una propuesta lúcida y de ensoñamiento a la vez de imágenes está los viernes a las 21:00 en La Carbonera, Balcarce 998, teléfono 4362-2651.

EL VIAJE A NINGUNA PARTE


ROMÁNTICAMENTE TEATRAL

Juanita, también actriz, es una mujer fuerte y avanzada para la época con un mundo imaginario muy fuerte que se hace presente en recuerdos de películas que ha amado desde pequeña y será el nexo con las pinceladas cinematográficas que aparezcan a lo largo de la obra.

Carlitos Piñeyro es hijo de Carlos Galván y, a pesar de no tener vocación ni interés por la actuación, terminará sumándose en reemplazo de Maldonado que los ha abandonado, "porque a la compañía le falta uno".

Los tres inician un viaje en el que nacen y mueren amores, hay separaciones dolorosas y encuentros felices, el trabajo se entremezcla con el amor, los problemas económicos con los familiares y el hambre con el triunfo soñado.>


Desde el programa de mano, nos advierten como vamos a observar “El viaje a ninguna parte”, es una propuesta romántica sobre la gente de teatro y los soñadores, bajo la dirección de Anabella Blanco y Mariano Niemand.


“El viaje a ninguna parte” (1986) la película de Fernando Fernán Gómez es la base principal para este trabajo, que consta de muy buena producción, con mucha imaginación y sobre todo con muchos juegos teatrales.


Nicolás Maiques, Alfredo Castellani y Anabella Blanco nos presentan personajes románticos, pintorescos y caricaturescos. Donde cada intervención de uno de esos personajes está delicadamente teñida por momentos especiales y ensoñadores. Donde la magia se produce frente a los ojos del público. Creando situaciones bien logradas, bien imitadas y hasta transparentes en el espíritu del personaje.


“El viaje a ninguna parte” está los domingos a las 19:00 en Belisario Club de Cultura, Av. Corrientes 1624, teléfono:4373-3465.

B


FUERZAS EN CONFLICTOS, OBJETIVOS CLAROS...


Luciana Acuña:
1.63 mts. 52 kilos. 56 PPM (pulsaciones x minuto) en reposo, 124 PPM en actividad. Bailarina.
Nunca jugó al basquet.

Alberto Ajaka:
1.79 mts. 73 kilos. 65PPM en reposo, 198 PPM en actividad. Actor.
Jugó al basquet desde los 7 a los 17 años en el Club Vélez.

Leonardo Calogero:
1.84 mts. 95 kilos. 58PPM en reposo, 207 PPM en actividad. Basquetbolista.
Jugó profesionalmente en varios clubes de la Argentina.
En el club José Hernández fue homenajeado con el retiro de la camiseta Nº 9 con la que jugó por más de diez años.
Es el goleador histórico de dicho club.



La propuesta connota para muchas más lecturas de lo que simplemente aparenta. No quiero realmente contarles la muy interesante y emocionante experiencia pero... Realmente hasta ahora, de las más de 450 obras de teatro que vi en la ciudad de Buenos Aires, “B” cumple realmente con un teatro que es realista y que es muy consecuente con su propuesta hasta las últimas consecuencias cardiacas.



Si hay alguien que duda realmente y quiere discutir si pagaría o no por ver una obra, tiene que ver esta excelente propuesta. Realmente es la magia de un momento de la vida que nos comparte las tres personas mencionadas anteriormente con mucha garra, energía, fuerza y sobre todo entrega. Hay un compromiso y el divertimento por hacer una propuesta tan simple, pero que a la vez no es propuesta –uno puede mencionar que es lo mismo que ir al estadio- que uno agradece al teatro por tener las libertades y las licencias que en “B” están plasmadas.



“B” va mucho más allá de una simple anécdota de un partido. Porque simplemente concientizaron al público que es público y se comporte como tal; y, que éste se encuentra en una experiencia donde ve a fuerzas oponiéndose, en un espacio dinámico que en cada momento involucra a los intérpretes, donde los personajes accionan y tienen objetivos claros y precisos... etc, etc.



Sólo vean y disfruten de una experiencia que les va a enojar realmente, porque perdió su jugador, o les va a encantar por lo que sucede, sin pensar si es teatro o performance, si es una improvisación o algo muy elaborado, etc... Sólo sean parte de la propuesta, no le busquen “la vuelta de tuerca.”



“B” magnífica experiencia teatral está los sábados a las 21:00 en la Escalada, Remedios Escalada de San Martín 332, teléfono 4856-0277.

CHIQUITO


Sólo se necesita el silencio del abandono...


"Cascarita, Chiquito, y la enfermera, conforman el núcleo familiar de esta obra. El hijo intenta descubrir y sacar a la luz un secreto familiar que recae sobre su identidad. Un bebé abandonado, el sarcasmo, la inimputabilidad, la compulsión…. ¿Cómo se entiende? Parecería que nunca terminasen de conocer la verdad por boca de los personajes de “Chiquito” hay algo que siempre se nos escapa y tras ése rastro intentaremos construir o reconstruir una historia… quizá personal."



En un excelente lugar , hablando como espacio para realizar y trabajar hechos y artes escénicas, se desarrolla la obra “Chiquito” de Luis Cano, cuya dirección está bajo la propuesta de Analía Fedra García.



La propuesta expira un espacio muy dinámico y pequeño, donde los objetos y la escenografía, como los personajes no están terminados, es la apariencia que supone que uno tiene; es la falta de continuidad, o tal vez de complemento, ya que hay un vacío que debe ser llenado con dolor o violencia; eso es lo que expira el espacio escénico de la propuesta de de Analía Fedra García.


José Márquez es un actor que trabaja desde un compromiso de oficio, pareciera que contruye el personaje desde las acciones más íntimas de su ser para dar a luz a un fenómeno muy interesante cuyo nombre es Chiquito; un excelente trabajo de interpretación. Élida Schinocca, con otro tipo de oficio y de mecanismo de estudio, o de forma de abordar un personaje y contruirlo nos muestra a una enfermera efímera, dulce y hasta algo inocente en la manera de relacionar y solucionar las situaciones. Martín Urbaneja, si bien no es de mi estilo la forma en que aborda la narración escénica, había una presencia que se manifestaba en los rasgos y gestos, donde nada oculta.



“Chiquito” está los domingos a las 18:00 en La Carbonera, calle Balcarce 998, teléfono: 4362-2651