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12 dic 2012

HP/Hans Pozo


Un magnífico “trabajo en proceso” terminado que critica el arte


HP surge de una noticia policial: en marzo de 2006 comenzaron a aparecer los restos de un cuerpo mutilado, esparcidos en distintos lugares de Santiago. Cuando “el descuartizado de Puente Alto” pudo ser identificado, se supo que era un joven de 20 años, con una historia de desenfreno y desamparo que lo convirtió en un paradigma de la marginalidad en el Chile postmoderno. La Compañía Teatral Chilena La Nacional decide llevar al teatro la historia del descuartizado, convoca a Luis Barrales para que la escriba, y con el apoyo del Fondo Nacional para el Desarrollo del Arte la estrena al año siguiente en el Teatro del Puente.


H P/Hans Pozo es la obra que está escrita por Luis Barrales y está bajo la aguda dirección de Gisel Sparza, quien propone una ejecución escénica política y teatral a la vez; la directora con su “trabajo en proceso” dibuja una línea que está entre la denuncia y la transformación: denuncia el arte que surge de un hecho horrible y lo transforma en un acto escénico estético fragmentado.

El hecho horrible que se delata es lo que pasó realmente, que casi nadie lo sabe, pero surge de un hecho policial, de una crónica roja, donde algunos mencionan que fue un niño el que observó a un perro callejero jugaba con un pie humano. Así, por todo Santiago se fue descubriendo restos humanos hasta que descubrieron que se trataba de un hombre que prestaba su cuerpo para servicios sexuales, cuyo nombre era Hans Pozo.

De esta manera hay varias versiones de la historia y de la crónica que Hans Pozo, como también otras obras de teatro que se basan en ella. Lo interesante de HP/Hans Pozo es que critica y compone esas visiones desde un trabajo inacabado, fragmentado, que parece no tener unidad pero en el fondo hay componentes muy importantes de búsqueda no de la “verdad” de lo que sucedió, sino de lo que les sucede a HP/Hans Pozo como acto estético ante las historias y crónica de Hans Pozo.

Podemos decir que en el relato, hay una historia de sexo, drogas, amor y cumbia detrás de la crónica policial de Hans Pozo. En el “trabajo en proceso” HP/Hans Pozo juega con el peligro de ese esbozo de transformarlo en una historia de mero entretenimiento.

A su vez, hacen varios planteamientos muy importantes desde la obra, desde su puesta en escena y desde la estética fragmentada sobre la visión que toman sobre la crónica policial de Hans Pozo. Estos planteamientos son los que resuenan como reflexión, como crítica y como pregunta en el espectador, y se agradece que una obra que no esté terminada y esté en el mero proceso de puesta en escena te haga ese planteo.

La puesta en escena fragmentada de HP/Hans Pozo magnifica la problemática de la representación de contar un hecho de crónica policial sin caer en el "moralismo" o una visión superflua del hecho.

La estética de la transformación de los actores en personajes, el cuestionamiento en escena de que: si el trabajo de interpretación va por buen camino, y esas preocupaciones burguesas comunes del actor de sentir al personaje o investigarlo llevan a la paradoja misma de saber si se comprende o no el hecho como tal, haciéndolo a un lado, como otra crónica roja más y la vida continúa.

Esa propuesta es la que da valor como estética y problematiza la delgada línea de transformar en denuncia en el mismo proceso creativo estético. Ya que si bien HP/Hans Pozo es un acto estético no pierde esa noción de recordar el hecho de la crónica policial.

En otras palabras, critica a las obras de teatro basadas en un hecho real porque se transforman en una obra estética perdiendo todo el sentido que lo germinó y eso siempre va a estar presentada de forma fragmentada en el imaginario.

HP/Hans Pozo, por suerte y se agradece, tiene cuatro actores de muy buen nivel y que sean chilenos -uno puede perderse en sus modismos, pero no de los múltiples sentidos que evocan-, cabe destacar los trabajo de Majo de la Cruz y a Nibaldo Maturana.

HP/Han Pozo es una propuesta minimalista, con muy pocos recursos escénicos, que utiliza la proyección de diapositiva de manera fragmentada, y construyen mundos aportando así a los actores y al relato transformarse en un magnífico “trabajo en proceso” terminado que critica el arte.

Muy pronto se hará la presentación de HP/Hans Pozo.



DRAMATURGIA- LUIS BARRALES GUZMAN


ELENCO-
NIBALDO MATURANA
MAJO DE LA CRUZ
JAVIER SALAMANCA
DANIELA MORAGA

DIRECCION- GISEL SPARZA SEPULVEDA
DISEÑO INTEGRAL- KAREN UTRERAS
FOTOGRAFÍA FIJA- MARISOL MARTIN














2 ago 2012

DESPUÉS DEL AIRE


Corren los años treinta. Buenos Aires padece tempranamente los albores de una década lacerante para los valores democráticos. El autoritarismo de las élites gobernantes se disfraza de nacionalismo aunque, de todos modos, los paseos por Europa y los tratos económicos viles con potencias foráneas desmientan su naturaleza supuestamente patriota. La pobreza inunda las calles, pero todo se empapa del perfume de lo banal: las nuevas modas, la nueva música, definen a su vez un nuevo tipo de hambre. Las utopías resisten los bastonazos al compás del fox-trot que inunda los salones en donde se apiñan las muchachas para escuchar al galán de turno. El romance melodramático, la aventura desbordada es el nuevo invento de la modernidad y llega a través de su mejor difusor: la radio. La radio está en su apogeo y en torno a ella crecen en la capital porteña los grupos de artistas trashumantes que recorren el país llevando los éxitos probados antes por el eco de los transistores.
Sin embargo, esta es la historia de una compañía en franca decadencia. Robledo, inmerso en el fervor nacionalista del drama gauchesco, ya desplazado por la novela sentimental, insiste en emitir el único guión que ha conseguido, y que pareciera una franca parodia del género. Inhiesta, militante de un radicalismo golpeado, pugna por volcarse a la literatura rusa mientras se debate entre la miseria de la compañía y el dolor de la época. Olinda, la diva disfónica de la troupe prepara su escape junto a Teresa, la otra actriz, hacia el bando de la competencia. Todo se torna simulacro: una opa que canta por la diva maltrecha, una troupe que conspira contra el cabeza de grupo, el encargado de la radio acosando ostensiblemente a la estrella, y un radioteatro supuestamente folklórico dentro de un teatro que narra el peor de los folklores políticos. El conflicto, entonces, gira en torno al escape y a la traición. El voltaje se acentúa cuando choca contra los accidentes del amateurismo artístico local: los problemas técnicos, las intrigas criollas, la cocó, los bofetones.

“Después Del Aire” escrito por Mariano Saba y Andrés Binetti, quien es el director de la segunda parte de la trilogía denominada “América Amateur”. Esta puesta en escena busca manifestar la miseria como eje organizador de la historia, donde sus protagonistas, la mayoría de ellos están constantemente a punto de “salir” de esa situación.

“Después Del Aire” tiene un excelente trabajo actoral, donde lo vocal parece ser el primer plano de la puesta en  escena, pero como siempre, Andrés Binetti junto a ese elenco de lujo construyen personajes increíbles, quienes siempre están en esa línea de lo grotesco y de lo real, quienes constantemente cambian la energía, creando así, climas crueles para los personajes pero muy gracioso para el espectador.

Hermosa presencia con una increíble voz de Malala González; dos caras de una misma moneda, dos presencias absolutamente vertiginosa, “camaleónica” por parte de Roberto Romano e Pablo Sciolini; personajes coquetos, seductores, de presencia caóticas en Julieta Alfonso, Teresa Murias e Ignacio Bartolone.

“Después Del Aire” conjuga las imágenes, el juego escénico con un relato –que también sucede en la primera obra- como una metáfora de la situación actual. Es la exposición de un fantasma que toca de alguna manera a todos.

Para disfrutar de “Después Del Aire” debe ir el viernes a las 21:00 horas, en el Teatro Del Pueblo, av. Roque Sáenz Peña 943, reservas al 4326- 3606.

Ficha Artístico Técnica
Elenco: Julieta Alfonso, Ignacio Bartolone, Malala González, Teresa Murias, Roberto Romano y Pablo Sciolini
Diseño y realización de escenografía: Andrés Binetti y Pablo Sciolini
Diseño de iluminación: Andrés Binetti
Diseño de sonido: Guillermina Etkin
Música original de Mentíme y Cautiva: Martín González
Letras de canciones: Andrés Binetti y Mariano Saba
Asesoramiento de vestuario: Julia Camejo
Diseño gráfico: Andrés Kyle
Prensa: Simkin&Franco
Dramaturgia: Andrés Binetti y Mariano Saba
Asistente de dirección: Sabrina Gilardenghi
Dirección: Andrés Binetti

EL CISNE


El cisne es el protagonista de una de las historias más indescifrables del mundo animal. Una vez que encuentra pareja, se une a ella de por vida. Bellos, largos y orgullosos, los cisnes no emiten sonido durante toda su vida. Sólo rompen su mudez cuando están a punto de morir. En ese mismo instante, cantan de una manera armoniosa y casi mágica. El resto de los cisnes saben de qué se trata, y guardan una suerte de respetuoso reconocimiento mientras su compañero está despidiéndose de la vida con ese único canto. La escena puede durar unos minutos, después de los cuales el cisne morirá y el lago seguirá siendo el mismo, con un silencio roto solamente por el chapotear de los animales. La pareja del cisne muerto se alejará del lugar, separándose de todos los que fueron sus compañeros, y nunca más se sabrá de ella.

“El Cisne” es la ópera prima de Felicitas Kamien. Se nota mucho que la directora hace caso a muchas de sus intuiciones. La propuesta de la obra está en un marco que juegan los códigos de una puesta en escena realista con el absurdo, a eso añadimos, como siempre sucede en la escena porteña, cierto costumbrismo urbano que muestra y que es: la familia disfuncional.

“El Cisne” muestra que los personajes carecen de algo, es algo muy importante que no termina de culminar, de completarse y eso está muy bien expuesto en el espacio. 

“El Cisne” es un juego entre los roles que deben cumplir los personajes con los vínculos que tienen entre ellos; el juego va transformándose en guerra, cada batalla es contenida por un espacio que los encierra a todos ellos, que los ahoga y sobre todo que los fragmenta.

La fragmentación en “El Cisne” está como una metáfora de la sociedad, de los vínculos familiares. En la puesta en escena de la obra de Kamien, ella expone cuerpos incompletos, deseos rotos y esperanzas sucias y viejas como los muros de la casa.

“El Cisne” está los sábados a las 23:15 en el Camarín de Las Musas, Mario Bravo 960, reservas al 4862-0655.

Ficha Artístico Técnica
Elenco: Mariana Cavilli, Alexis Cesán, Victoria Cipriota, Marta Haller y Carolina Milli
Escenografía: Florencia Polimeni  y Esteban Brenman
Diseño espacial: Mariana Cavilli y Felicitas Kamien
Realización de escenografía: Mariano Sivak
Asesoramiento escenográfico: Mariana Tirantte
Vestuario: Julieta Harca y Eliana Kuriss Dick
Iluminación: Eduardo Pérez Winter y Adrián Grimozzi
Diseño sonoro: Javier Bustos
Diseño gráfico y fotografía: Xavier Martin
Prensa: Simkin&Franco
Producción ejecutiva: Mónica Benavidez
Director asistente en ensayos: Diego Cremonesi
Asistencia de dirección: Rodrigo Ochonga
Dirección: Felicitas Kamien

23 jul 2012

LA PATRIA FRÍA


La patria fría pone en escena un circo pobre en medio de la pampa frente a la llegada inminente del tren solidario de Eva Perón. Entre ambos se dará una cruda disputa por lograr la mayor convocatoria. Un presentador opositor, un ex enano, una contorsionista guaraní, un funambulista alcohólico, un clown cooperativista, un tuerto lanzador de cuchillos y el refinado crítico del pueblo, todos juntos en la sorprendente pelea para que el arte llegue al público.
La acción se configurará como un entramado de pequeñas resistencias y traiciones oscuras. Entretanto, nadie se atreve a decirle al ex enano que su atractivo cómico ha desaparecido. 
“La Patria Fría” está escrita por Mariano Saba y André Binetti, quien también es el director de esta desgarradora puesta en escena. Desgarradora porque contemplan muchos aspectos metafóricos y reales, en la obra hay una línea muy delgada que aparece entre esos aspectos.

“La Patria Fría” nos lleva hacia lo que sucede en el detrás de la arena, el público está situado de forma circular, de esa manera provoca que los espectadores encierren a los actores, para que ellos a su vez nos envuelvan en la realidad que transitan.

Esa realidad, está de más decir que es horrenda, es desagradable de conocerla, pero en la forma que Andrés Binetti nos conduce no la sentimos así, hasta que sucede el verdadero reconocimiento que tienen los desdichados por las desdichas y una vez que las aceptan comienza la cruda verdad que está magistralmente expresada en los cuerpos, en el espacio, en la música que hace este gran relato.

“La Patria Fría” tiene muy buenos trabajos de interpretación. La entrega de cada uno de ellos es teatralmente fantástica. Hay como cierto espectro que se manifiesta en escena cada vez que uno de los personajes va a tomar la palabra y poner al desnudo lo que cada uno quiere tapar.

“La Patria Fría” la primera parte de una trilogía llamada “Argentina Amateur” es una magnífica obra. Así que estimado público pasen, pasen y vean a estos magníficos personajes muriéndose en el nombre de ustedes, pasen y vean las miserias, pasen y vean la metáfora como realidad escénica. 

¡Pasen! ¡Pasen! Vea los domingos a las 20:30 en Teatro Anfitrión, calle Venezuela 3340, reservas al 4931-2124 ó al 15-3004-6545. Mayor informa en lapatriafria.blogspot.com


SALOMÉ DE CHACRA


Una chacra allá en los tiempos viejos. Herodes, propietario, enseña democracia con rigor cívico a un ácrata al que mantiene encerrado en aljibe seco. Cada noche desde el pozo clama su verdad en el desierto el libertario y con la prédica del precursor sueña un orden nuevo la peonada.
Sopla el pampero su mal augurio. Es ensangrentado día de carneada, de faena, y entre chacinados Salomé, hechizada con la voz, con la palabra, sueña con poseer alguna vez esa boca. Cochonga, su madre, añorante del orden viejo sueña con su cabeza completa. Herodes, su padrastro, sueña con un bailecillo de la niña, el Gringuete, peón infaltable, ama a esa niña en criollo silencio. En la pampa la tragedia es una ristra de sueños. Una máquina de hacer chorizos.
Salomé de chacra es una trasposición guasa a la pampa del relato, los personajes y la mítica de aquella leyenda bíblica. Un auto profano representado por ánimas cada noche en la tapera en ruinas de lo que alguna vez fue una propiedad. Una rural, eterna y ceremoniosa representación de la creencia.

“Salomé de Chacra” es una obra maravillosa que nos trae Mauricio Kartún. Maravillosa para el disfrute de los sentidos, ya que nos deleita con el ritmo de sus textos, la armonía musical de las voces de los personajes y hasta nos inquieta con el encanto de la construcción del mito en el orden de lo escénico.

En “Salomé de Chacra”, Mauricio Kartun nos muestra el artificio de cómo se arma la tragedia –nos lo enuncia, ejemplifica, nos expone, todo a la vez-; nos inquita porque desde nuestra butacas nos reímos de la tragedia, de lo siniestro, de lo terrible. Somos testigos de ese universo fabuloso.

Nuestra expurgación acompaña constantemente a cada acto, a cada palabra, a cada sonido de la obra; todo constantemente nos inquita y lo disfrutamos: esto se genera por el relato, por la historia, por los personajes: Osqui Guzmán, como siempre un actor que está al servicio de la obra, que puede transformar la nada en energía vital; Manuel Vicente nos lleva por un encantador de mujeres, por una suerte de poeta que se hace al maldito pero siempre busca satisfacerse; Lorena Vega es una actriz que nos conduce por varios caminos de la seducción y la sensualidad; y, Stella Galazzi quien construye un personaje que nos muestra que los pequeños actos tienen grandes consecuencia. Todos se manifiesta poéticamente.

“Salomé de Chacras” es una experiencia única. Todo está ante nuestros sentidos, hasta eso que queremos verlo como metáfora de una realidad. “Salomé de Chacras” es un acto de comunión que religiosamente tenemos que asistir para ver el equilibrio en el desequilibrio, admirar como se gesta el vacío ante nosotros, descubrir los miedos y los deseos de los personajes. Una tragedia escénica maravillosa.

“Salomé de Chacras” está los viernes a las 21:00, los sábados y domingos a las 20:00; en el Teatro del Pueblo, Av Roque Sáenz Peña 943, reservas al 4326-3606.

Ficha Técnica
Autor: Mauricio Kartun
Elenco: Manuel Vicente, Osqui Guzmán, Stella Galazzi, Lorena Vega
Asistente Artística: Lorena Ballestrero
Supervisión de movimientos: Luciana Acuña
Diseño Sonoro: Tian Brass
Diseño de Escenografía y realización de elementos: Norberto Laino
Diseño de Vestuario: Gabriela A. Fernández
Diseño de iluminación: Alejandro Le Roux
Prensa: Simkin & Franco
Dirección: Mauricio Kartun




LA DÉCIMA SINFONÍA


Después de la muerte de Beethoven, se desarrollan dos remates en paralelo de sus diferentes pertenencias. Será a partir de este hecho, el punto desde el cual se realizará un recorrido respecto de los diferentes momentos más significativos de la vida de uno de los más grandes músicos que tuvo el mundo.
¿Quién fue Ludwig Van Beethoven? ¿Cómo vivía? ¿Qué le interesaba? ¿Cuáles fueron los grandes amores de su vida? ¿Sus ilusiones y sus deseos?
Un espectáculo que busca mostrar, a modo de homenaje, la parte más oculta, humana y sensible de uno de los artistas más sobresalientes de la música clásica universal.
“La Décima Sinfonía” es la propuesta escénica que está bajo la dirección de Jorge Ducca. Esta puesta en escena lleva al público por las imágenes del deterioro de un genio, acentuando las pesadillas de Van Beethoven.  

“La Décima Sinfonía” es un constante diálogo entre el silencio y la desesperación, todo esto busca trastornar los sentidos. En ese aspecto, Manuel Mazza y Fernando García logran ese cometido, tomando cuerpo y forma de lo que produce el gesto del diálogo. Apoderándose del juego del silencio y de la desesperación para terminar en un estado de tormento.

“La Décima Sinfonía”: construye imágenes poéticas que son escalofriantes, componen movimientos armónicos dentro del caos, dibuja esperanzas en los hechos que atormentaron a Beethoven mientras producía el acto de escritura de sus obras; pero, poco a poco el público es testigo que todo lo mencionado se marchita para convertirse en un recuerdo monetario que está siendo rematado constantemente; hermosa metáfora sobre la libertad y el capital.

“La Décima Sinfonía” está los jueves a las 20:30, en La Mueca, Av. Córdoba 5300 1° piso; reservas al 4777-0825.

Ficha  Artístico Técnica:
Intérpretes: Manuel Mazza (Ludwig)  y Fernando García Cormick (Rematador)
Bailarines: Franco Marcoccia, Rosana María Ruiz, Andrea Parodi.
Vestuario y escenografía: Pablo Graziano
Musicalización: Carlos Gutiérrez
Coreografía: Franco Marcoccia y Rosana María Ruiz
Maquillaje y caracterización: Florencia Moyano-Aidana Garcia Deparci
Puesta en escena y Dirección General: Jorge Ducca
Autor: Jorge Ducca






15 jul 2012

CLIFF (ACANTILADO)







Días antes de la celebración de la ceremonia de los Oscar de 1961 –la cuarta y última ocasión en la que fue nominado– Montgomery Clift prepara en su departamento de Upper East Side su regreso a los escenarios teatrales con La gaviota de Chejov. Ha decidido abandonar su carrera cinematográfica y escapar por fin de los mandatos de los estudios y del hostigamiento de los medios de comunicación. Pero antes tendrá que cerrar las cuentas pendientes con el pasado: el accidente de tráfico que desdibujó su rostro, los estragos del deseo mutilado, su relación con los compañeros de profesión, etc.
Por Cliff (acantilado) se pasean no sólo algunos de los dioses caídos del Olimpo de Hollywood (James Dean, Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor o Marlon Brando), sino también la mirada lúcida y alucinada del propio Monty Clift, quien logró rescatar del naufragio de su existencia su posesión más preciada: su oficio de actor.



“Cliff (Acantilado)” es el texto de Alberto Conejero que Alejandro Tantanian propone en escena de una manera sublime e increíble para hablar de la encarnación de lo prohibido, de lo vertiginoso, del deseo de hacer lo que uno quiere hacer, de ir contra la corriente, etc, etc. Es una puesta en escena muy arriesgada que funciona a diferentes niveles de lecturas y que invitan a re-conocer y re-encontrarnos con el ser humano dentro del galmour y el star system.

Tantanian no lleva por un espacio de aparente minimalismo que está elegantemente bien equilibrado, con imágenes cortadas, completas, biográficas, con sonidos imperfectamente perfecto, con polvillo del toca disco, volúmenes que tapan, molestan; todo esto para crear esos climas que nos envuelven en lo oscuro del alma de Montgomery Clift.

Un espacio que sólo tiene vida en la construcción de un suicida, de un alcohólico, de un ser sensible, de un personaje que grita representar a Konstantín Tréplev y ser Montgomery Clift a viva voz. Un espacio que muestra el rostro desfigurado y los ojos de este ser que tenemos que recordar y pronunciar muy bien su nombre: Montgomery Clift.    

Nahuel Cano es quien se encarga de encarnar a Montgomery Clift. Un personaje que parece ser que es agobiado por un dolor y vacío, que aparenta ese grito silencioso a los cuatro vientos pero nadie escucha, ni nosotros, el público, ya que sólo es un actor. Nahuel Cano hace un trabajo sublime, dinámico y con mucha entrega en escena.

Esta increíble propuesta denominada “Cliff (Acantilado) está todos los sábados a las 23:00, en el Teatro El Extranjero, calle Valentín Gómez 3378, reservas al 4862-7400 o por mail http://www.elextranjeroteatro.com/plays/view/1 ó también compra anticipada en www.alternativateatral.com.ar

Nahuel Cano como Montgomery Clift

Dirección / Alejandro Tantanian
Producción ejecutiva / Victoria Murphy
Prensa / Duche&Zárate
Diseño gráfico / Leandro Ibarra
Fotografías / Ernesto Donegana
Asistencia de dirección / Mariano Tenconi Blanco & Gisel Robles
Musicalización / Alberto Conejero & Alejandro Tantanian
Coreografía / Celia Argüello Rena
Video / Santiago Brunati
Iluminación / Oria Puppo & Alejandro Tantanian
Escenografía y vestuario / Oria Puppo







12 jul 2012

YOCASTA



Edipo es el hombre del poder.
El argumento se retoma en esta versión para ser relatado desde el punto de vista de Yocasta, la principal víctima de la tragedia. Yocasta asume el rol de narradora que se presenta para exponer los hechos con el objetivo de intentar comprenderlos y reflexionar sobre ellos. Esta versión de la tragedia adopta conscientemente el punto de vista femenino, prescinde del coro y se concentra exclusivamente en la acción de los personajes principales. Todo lo que aparece en escena es la expresión rigurosa del relato de Yocasta, cuyo punto de vista desafía el clásico determinismo de la tragedia griega para afirmar enfáticamente la concepción del cosmos gobernada por el azar.

Edipo es el hombre del poder según Foucault, y esta idea constituye el eje de la pieza. A pesar de que él mismo prometió extirpar las calamidades que azotan a Tebas, las evidencias lo acorralan para hacerlo directamente responsable de esas mismas calamidades. Sin embargo, en ningún momento Edipo piensa en resignar su poder: sólo se preocupa de lo qué es lo que debe saber y qué es lo que debe hacer para conservar la corona.

Esta YOCASTA escrita y dirigida por Héctor Levy-Daniel es, según se señala, una versión libre del Edipo Rey de Sófocles. Nada fácil el desafío de enfrentar la escritura y puesta en escena de una obra basada en la trama de Edipo Rey, cuya estructura es considerada como una de las más perfectas de la historia del teatro. Sin embargo, YOCASTA supera las expectativas y nos logra envolver para adentrarnos, desde la visión de quien fuera la mujer y madre de Edipo, a este mito tan conocido por la cultura occidental.

Lo primero que nos captura es el diseño escenográfico, una propuesta simple pero efectiva nos traslada al interior de un palacio donde vemos aparecer a los personajes que lo habitan, acompañados de las perturbadoras historias que los ciñen. Yocasta, es la encargada de guiarnos en este viaje al pasado, para revisar los acontecimientos que rodearon la mítica historia de Edipo Rey. 

El viaje es envolvente, Yocasta logra que nos adentremos en la historia y que, sin proponérnoslo, nos terminemos transformando en testigos de aquellos sucesos. Es desde esta privilegiada  posición  que comenzamos a releer Edipo y descubrimos la ceguera que éste sufre frente a la posibilidad de perder el poder al cual se aferra más que a su propia vida. Efectivamente, YOCASTA nos presenta una nueva lectura de Edipo Rey, la cual se basa en la perspectiva del poder y los efectos seductores que ejerce en los hombres. Esto hace que la pieza tome una dimensión mucho más amplia y atemporal puesto que bien sabido es que la cuestión del poder ha sido uno de los ejes más importantes sobre el cual ha girado la historia de la humanidad.

Interesante propuesta la de YOCASTA, didáctica y efectiva, logra que nos posicionemos de una manera distinta frente al mito de Edipo y lo leamos con ojos renovados.

Por otro lado, destaca la elección estética, la cual se acerca más a lo contemporáneo. El vestuario de los personajes, por ejemplo, el cual es mucho más cercano a nuestro tiempo que a la época de la Grecia clásica, permite también que nos sintamos más cercanos a la historia y que podamos traer los hechos narrados por Yocasta hasta nuestro presente, como sucesos que pueden corresponder perfectamente a nuestros días, ya que el hambre de poder no conoce de épocas.


Yocasta está  los domingos a las 17:00, en el Teatro Actor´s Studio. Díaz Vélez 3842
Reservas al 4983-9883




Libro y dirección: Héctor Levy-Daniel

Elenco: Jessica Schultz, Pablo Razuk, Carlos Kaspar, Abián Vainstein y  Juan Carrasco
 Escenografía y vestuario: CECILIA ZUVIALDE /Diseño de iluminación: RICARDO SICA
 Música original: SERGIO VAINIKOFF / Asistente de dirección: FLORENCIA MÉNGOLI