24 jul. 2012

TRAGEDIAS FAMILIARES DE MARCOS ROSENZVAIG


DIOS.- ¡Dónde está ese imbécil de Abraham!
GABRIEL.- Debe estar en la casa de Sata.
(…)
MIGUEL.- Siendo Dios deberías saber.
DIOS.- ¡Debería saber un comino, y además no llevo un día para las ironías! Puede que se haya metido en la casa de la Maga.
MIGUEL.- Le gusta mirarles las piernas.
GABRIEL.- Suele darse a menudo con la vejez.
MAGA.- A mí también me mira las tetas.
DIOS.- ¿Qué hay de malo? Yo también te las miro.
MAGA.- Nunca me dí cuenta.
DIOS.- Sos un ángel despistado.
MAGA.- ¿Sentís deseos por mi cuerpo? Si te apetece te lo entrego y me voy.
(Extracto de “El Sacrificio”)
“Tragedias Familiares” es el título de tres textos teatrales de Marcos Rosenzvaig de la editorial Leviatán. Estos tres escritos escénicos tienen en común la estructura de la tragedia,  mitos muy fuertes y fundamentales en la sociedad, y el filicidio. Tres textos con tres ejes particulares nos llevan a construcción poética devastadora y agonizante, donde la posibilidad de esperanza es nula.

“Tragedias Familiares” está compuesto de: Hipólito o La Peste Del Amor, Edipo en La Cruz, El Sacrificio y un prólogo muy académico -que nos ayuda a ubicarnos espacialmente dentro del relato mítico como de la situación-, a cargo de María Gabriela Rebok.

En los tres textos, Marcos Rosenzvaig revitaliza la tragedia en oposición a lo que conocemos del relato mítico, hace fuerte acento en la situación trágica, propone un espacio que aparenta tener cierta organización y cierta calma, para que ese mismo ámbito fagocite a los personajes. No contextualiza el tiempo, sigue jugando con este de manera que provoque un diálogo metafórico entre pasado y presente.

Marcos Rosenzvaig juega mucho con los deseos y los impulsos, los realza escénicamente y contrapone con los sentimientos de los personajes o el clima que se genera. El lector va a tener que ser transigente con la atmósfera de los textos,  ya que son climas que envuelven y recortan totalmente la piedad.

Hay un imperio violento de la enfermedad, como muy bien dice María Gabriela Rebok. Te invito a conocerlo.

23 jul. 2012

LA PATRIA FRÍA


La patria fría pone en escena un circo pobre en medio de la pampa frente a la llegada inminente del tren solidario de Eva Perón. Entre ambos se dará una cruda disputa por lograr la mayor convocatoria. Un presentador opositor, un ex enano, una contorsionista guaraní, un funambulista alcohólico, un clown cooperativista, un tuerto lanzador de cuchillos y el refinado crítico del pueblo, todos juntos en la sorprendente pelea para que el arte llegue al público.
La acción se configurará como un entramado de pequeñas resistencias y traiciones oscuras. Entretanto, nadie se atreve a decirle al ex enano que su atractivo cómico ha desaparecido. 
“La Patria Fría” está escrita por Mariano Saba y André Binetti, quien también es el director de esta desgarradora puesta en escena. Desgarradora porque contemplan muchos aspectos metafóricos y reales, en la obra hay una línea muy delgada que aparece entre esos aspectos.

“La Patria Fría” nos lleva hacia lo que sucede en el detrás de la arena, el público está situado de forma circular, de esa manera provoca que los espectadores encierren a los actores, para que ellos a su vez nos envuelvan en la realidad que transitan.

Esa realidad, está de más decir que es horrenda, es desagradable de conocerla, pero en la forma que Andrés Binetti nos conduce no la sentimos así, hasta que sucede el verdadero reconocimiento que tienen los desdichados por las desdichas y una vez que las aceptan comienza la cruda verdad que está magistralmente expresada en los cuerpos, en el espacio, en la música que hace este gran relato.

“La Patria Fría” tiene muy buenos trabajos de interpretación. La entrega de cada uno de ellos es teatralmente fantástica. Hay como cierto espectro que se manifiesta en escena cada vez que uno de los personajes va a tomar la palabra y poner al desnudo lo que cada uno quiere tapar.

“La Patria Fría” la primera parte de una trilogía llamada “Argentina Amateur” es una magnífica obra. Así que estimado público pasen, pasen y vean a estos magníficos personajes muriéndose en el nombre de ustedes, pasen y vean las miserias, pasen y vean la metáfora como realidad escénica. 

¡Pasen! ¡Pasen! Vea los domingos a las 20:30 en Teatro Anfitrión, calle Venezuela 3340, reservas al 4931-2124 ó al 15-3004-6545. Mayor informa en lapatriafria.blogspot.com


SALOMÉ DE CHACRA


Una chacra allá en los tiempos viejos. Herodes, propietario, enseña democracia con rigor cívico a un ácrata al que mantiene encerrado en aljibe seco. Cada noche desde el pozo clama su verdad en el desierto el libertario y con la prédica del precursor sueña un orden nuevo la peonada.
Sopla el pampero su mal augurio. Es ensangrentado día de carneada, de faena, y entre chacinados Salomé, hechizada con la voz, con la palabra, sueña con poseer alguna vez esa boca. Cochonga, su madre, añorante del orden viejo sueña con su cabeza completa. Herodes, su padrastro, sueña con un bailecillo de la niña, el Gringuete, peón infaltable, ama a esa niña en criollo silencio. En la pampa la tragedia es una ristra de sueños. Una máquina de hacer chorizos.
Salomé de chacra es una trasposición guasa a la pampa del relato, los personajes y la mítica de aquella leyenda bíblica. Un auto profano representado por ánimas cada noche en la tapera en ruinas de lo que alguna vez fue una propiedad. Una rural, eterna y ceremoniosa representación de la creencia.

“Salomé de Chacra” es una obra maravillosa que nos trae Mauricio Kartún. Maravillosa para el disfrute de los sentidos, ya que nos deleita con el ritmo de sus textos, la armonía musical de las voces de los personajes y hasta nos inquieta con el encanto de la construcción del mito en el orden de lo escénico.

En “Salomé de Chacra”, Mauricio Kartun nos muestra el artificio de cómo se arma la tragedia –nos lo enuncia, ejemplifica, nos expone, todo a la vez-; nos inquita porque desde nuestra butacas nos reímos de la tragedia, de lo siniestro, de lo terrible. Somos testigos de ese universo fabuloso.

Nuestra expurgación acompaña constantemente a cada acto, a cada palabra, a cada sonido de la obra; todo constantemente nos inquita y lo disfrutamos: esto se genera por el relato, por la historia, por los personajes: Osqui Guzmán, como siempre un actor que está al servicio de la obra, que puede transformar la nada en energía vital; Manuel Vicente nos lleva por un encantador de mujeres, por una suerte de poeta que se hace al maldito pero siempre busca satisfacerse; Lorena Vega es una actriz que nos conduce por varios caminos de la seducción y la sensualidad; y, Stella Galazzi quien construye un personaje que nos muestra que los pequeños actos tienen grandes consecuencia. Todos se manifiesta poéticamente.

“Salomé de Chacras” es una experiencia única. Todo está ante nuestros sentidos, hasta eso que queremos verlo como metáfora de una realidad. “Salomé de Chacras” es un acto de comunión que religiosamente tenemos que asistir para ver el equilibrio en el desequilibrio, admirar como se gesta el vacío ante nosotros, descubrir los miedos y los deseos de los personajes. Una tragedia escénica maravillosa.

“Salomé de Chacras” está los viernes a las 21:00, los sábados y domingos a las 20:00; en el Teatro del Pueblo, Av Roque Sáenz Peña 943, reservas al 4326-3606.

Ficha Técnica
Autor: Mauricio Kartun
Elenco: Manuel Vicente, Osqui Guzmán, Stella Galazzi, Lorena Vega
Asistente Artística: Lorena Ballestrero
Supervisión de movimientos: Luciana Acuña
Diseño Sonoro: Tian Brass
Diseño de Escenografía y realización de elementos: Norberto Laino
Diseño de Vestuario: Gabriela A. Fernández
Diseño de iluminación: Alejandro Le Roux
Prensa: Simkin & Franco
Dirección: Mauricio Kartun




LA DÉCIMA SINFONÍA


Después de la muerte de Beethoven, se desarrollan dos remates en paralelo de sus diferentes pertenencias. Será a partir de este hecho, el punto desde el cual se realizará un recorrido respecto de los diferentes momentos más significativos de la vida de uno de los más grandes músicos que tuvo el mundo.
¿Quién fue Ludwig Van Beethoven? ¿Cómo vivía? ¿Qué le interesaba? ¿Cuáles fueron los grandes amores de su vida? ¿Sus ilusiones y sus deseos?
Un espectáculo que busca mostrar, a modo de homenaje, la parte más oculta, humana y sensible de uno de los artistas más sobresalientes de la música clásica universal.
“La Décima Sinfonía” es la propuesta escénica que está bajo la dirección de Jorge Ducca. Esta puesta en escena lleva al público por las imágenes del deterioro de un genio, acentuando las pesadillas de Van Beethoven.  

“La Décima Sinfonía” es un constante diálogo entre el silencio y la desesperación, todo esto busca trastornar los sentidos. En ese aspecto, Manuel Mazza y Fernando García logran ese cometido, tomando cuerpo y forma de lo que produce el gesto del diálogo. Apoderándose del juego del silencio y de la desesperación para terminar en un estado de tormento.

“La Décima Sinfonía”: construye imágenes poéticas que son escalofriantes, componen movimientos armónicos dentro del caos, dibuja esperanzas en los hechos que atormentaron a Beethoven mientras producía el acto de escritura de sus obras; pero, poco a poco el público es testigo que todo lo mencionado se marchita para convertirse en un recuerdo monetario que está siendo rematado constantemente; hermosa metáfora sobre la libertad y el capital.

“La Décima Sinfonía” está los jueves a las 20:30, en La Mueca, Av. Córdoba 5300 1° piso; reservas al 4777-0825.

Ficha  Artístico Técnica:
Intérpretes: Manuel Mazza (Ludwig)  y Fernando García Cormick (Rematador)
Bailarines: Franco Marcoccia, Rosana María Ruiz, Andrea Parodi.
Vestuario y escenografía: Pablo Graziano
Musicalización: Carlos Gutiérrez
Coreografía: Franco Marcoccia y Rosana María Ruiz
Maquillaje y caracterización: Florencia Moyano-Aidana Garcia Deparci
Puesta en escena y Dirección General: Jorge Ducca
Autor: Jorge Ducca