13 oct 2008

SOBRE ACTRICES Y PROSTITUTAS



“Casa de citas”


“Casa de citas” nació de un ejercicio de actuación de aquel entonces segundo año del IUNA. Son nueve prostitutas, con nueve monólogos muy cortos y diferentes entre sí, alternados con ocurrencias, improvisaciones y comentarios de cinco guías; estas últimas, quienes muestran la mercadería a un grupo de personas, quienes somos los clientes, nos ofrecen y prometen el sueño sexual con la mujer ideal.






La dirección está a cargo de Ramiro Lehkuniec (Kilovivo y Gendrme) y Analía Couceyro quienes parten desde un espectador “nómada”, quien se mueve y va donde se le dice que vaya, mire y escuche. Algunos más prendidos, otros no. El espacio, el IUNA de la calle Venezuela, da mucho para jugar, un fábrica abandonada, una casa inmensa y maravillosa que tiene mucho más recoveco a descubrir.






A un principio, a uno le reciben con vino y cariño; pero la propuesta busca un poco de provocación, pero se nota que tienen miedo de los zarpados -creo que no podrían controlar a alguien que se tome la provocación como una acción. Por eso la propuesta es más de pura provocación que carece de acción, y sólo sucede a nivel literario. Las actrices guías son más “bla, bla, bla”; mejor que sea así, cuidado con los zarpados.






Es un trabajo muy bien realizado y con interpretaciones sugestivas. De los catorces actores con talento en escena, destaco mucho los monólogos que interpretan: Romina Almaluez, Cinthia Santos y Julia Garriz por la intensidad y el juego honesto que tienen cuando encuentran las palabras y se las transmiten al público de una manera encantadora. También, María Emilia Ladogana, Leo Martínez, Daniela Tolini, y mi favorita -por su peluca y su fuerte convicción de querer provocar por provocar- Carolina Cruz quienes realizan que la visita y la guía sea agradable.






Este lindo trabajo, y a las lindas chicas con mucho potencial, talento y sobre todo con ganas de trabajar las encontrarás los sábados a las 22:00 en la calle Venezuela 2587.


NO ES UNA CAJITA DE CRISTAL

“El agua en el fuentón”

“El agua en el fuentón” trata sobre la mujer que está encerrada. Encerrada en ideas, en conceptos, en la protección, en el departamento, y en una jaula. Una mujer mayor encierra a otra mucho más joven en una jaula. La alimenta, le habla, la trata como si fuera una mascota, en ese día recibe la visita de alguien, tal vez la anterior joven encerrada. ¿Por qué hay tanto encierro? Y también llega un hombre, quien ayuda a ese encierro.


Esta obra de teatro parte desde la propuesta escénica y actoral realista, que en momentos surge una especie de ruptura de ese realismo, con leves intento impresionista de los personajes encerrados, donde el interior y los deseos salen a la luz para manifestarse.


La mujer de la jaula, por definirlo friamente de alguna manera, no se sabe quien es, ni de donde viene; pero, se reconoce lo que si quiere, no está profundizado el deseo pero se deja ver líneas de querer liberarse. La mujer mayor, quien construye el silencio y destruye el deseo de la encerrada, trabaja sobre la cotidianidad del hecho.


“El agua en el fuentón” es una pieza teatral donde el silencio juega un papel importante; es una poesía que pone dudas sobre los diferentes tipos de enjaulamiento; y, busca los diferentes espejos, como si uno viera su reflejo en el agua que está en un fuentón.


Los sábados a 19:30 en el teatro Anfitrión (Venezuela 3340).

CRUDA CRUELDAD


“Juegos de damas crueles”

El texto pertenece a Alejandro Tantanian. Me parece que es un texto que investiga desde la narratividad escénica; donde las acciones son compulsivas y están contamindas con deseos crueles, todo esto en un contexto de juego.




La propuesta escénica para un texto de las características mencionadas te presenta desde el juego crudo. Tres mujeres, quienes aparentemente son indefensas, están en constante contacto con el juego perverso, dentro de un esquema de juego teatral, es decir, hacer representativo, o escenificar el juego; al respecto una muy buena construcción escénica. Lo único que me hacía ruido a esa propuesta era el apagón de las luces, provocaba un vacío innecesario, era como si alguien interrumpe el juego de mesa yendo al baño.




Seis actores en escena y uno en pantalla que se complementan y se necesitan para existir y sobre todo para coexistir y su mundo no se deshaga. Los seis actores entendieron muy bien los roles a cumplir en el juego y sobre todo la carga simbólica que sus personajes pueden generar.




Esta buena puesta en escena está lso viernes a las 23:00 en Teatro Tadrón (Niceto Vega 4802)

UN DESTACAMENTO PERDIDO...



“Gendarmes”


“Gendarmes” es la creación, la dramaturgia y la dirección de Marcos Perearnau, Hernán Melazzi y Ramiro Lehkuniec, además de estar interpretado por ellos mismos.




Es una obra que te plantea la soledad y el abandono desde la costumbre, no vemos la construcción de esa naturaleza, pero observamos el mayor auge, que es: dos soldados completamente abandonados, son solo dos, los dos últimos de un grupo, quienes están solos, hasta que entra un tercero en su costumbre, en su naturaleza; ese tercero trae buenas nuevas en la Nochebuena, pero no serán bien recibidas.



Original la idea y realmente es un trabajo para realizar varias lecturas con el ser humano y las costumbres que cada uno tiene, la introducción de un desconocido a nuestro mundo, a nuestra naturaleza de comportarnos. Es un trabajo muy bien construido desde un “tono” de comedia, sin que esto signifique que sea el procedimiento de la estructura de la obra.




“Gendarme” está los viernes a las 21:00 horas en Pata de Ganso (Zelaya 3122)

9 oct 2008

LA MEMORIA DE SHAKESPEARE... …Y COMO DEVENIR MEMORIA…


LA MEMORIA DE SHAKESPEARE
Embalaje teatral para un relato breve




…Y COMO DEVENIR MEMORIA…

Por Flavio Harriague

“Todos los hombres que repiten una línea de Shakespeare, son William Shakespeare”
J.L.Borges en “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”

“La verdadera medida de la vida es el recuerdo”
W.Benjamin


En su trabajo sobre el Barroco Deleuze convoca a Borges “Llamamos bifurcación a un punto como salida del templo, en cuyo entorno las series divergen. Un discipulo de Leibniz, Borges invoca un filósofo-arquitecto chino. Ts´ui Pên, inventor del “Jardín de los senderos que se bifurcan”: laberinto barroco cuyas series infinitas convergen o divergen, y que forma una trama de tiempos que abarca todas las posibilidades”



No es la primera vez que Deleuze convoca a Borges, lo hizo a menudo, a veces sin nombrarlo.
En Borges los mundos, aún los “incompasibles” pueden encontrarse en un punto del tiempo y el espacio, algo escandaloso para cualquier filósofo racionalista.



Tan escandaloso como elevar a ciencia la trama de los sueños; tan escandaloso como postular que pueden convivir en un solo hombre dos memorias personales.



Desestabilizar los cimientos de la realidad, era uno de los juegos preferidos de Borges, un juego tan serio y trágico como la escenificación llevada a cabo por Sergio Sabater del cuento “La memoria de Shakespeare” EMBALAJE TEATRAL PARA UN RELATO BREVE.



En una oscura taberna le ofrecen a un discreto escritor la memoria personal del genial autor inglés, no una biografía, no su talento, sino cada uno de sus recuerdos, cada momento de la vida que un mortal es capaz de atesorar.



Pero si al comienzo, nuestro héroe se vio regocijado por su nueva realidad, poco a poco le fue ganando el temor a la locura “Con el tiempo, el gran río de Shakespeare amenazó, y casi anegó, mi modesto caudal. Advertí con temor que estaba olvidando la lengua de mis padres. Ya que la identidad personal se basa en la memoria, temí por mi razón.”



Un relato como este exigía eludir la mera ilustración, y la tentación de “tematizar” la memoria y la identidad. Y éste es a mí entender el mayor logro de este espectáculo: No es un discurso sobre la memoria es la escenificación de sus mecanismos.

Podríamos mencionar los recursos escénicos para lograrlo: la multiplicación de narradores, la mutación del espacio escénico; la exactitud del desplazamiento de los actores para arrastrarnos en un fluir rítmico y poético.


Podríamos indicar la acertada utilización de lo sonoro tanto en la música en escena como la reproducida electrónicamente, que no funciona como fondo musical, sino otorgando profundidad dramática. Podríamos resaltar la madurez de los actores, que siendo egresados de 4º año del IUNA, muestran compromiso artístico con la estética propuesta.


Creo que la propuesta se sustenta en una concepción teatral que huye del paradigma del teatro “representativo”, en busca de una poética que se enmarca en otras tradiciones. En este sentido, decir que en Sabater hay influencias kantorianas, es injusto para alguien que investigo sobre el artista polaco como pocos en Argentina. En estos casos debemos hablar de alianzas o amistades artísticas.


En este teatro hay que prestar atención al uso de los objetos, dado que el director logra algo que Benjamín apreciaba melancólicamente “Advertir el aura de un cosa significa dotarla de la capacidad de mirar” Y vaya si éste director lo logra.


En los trabajos de Sabater pasa algo parecido a los de grupos como “El periférico de objetos” o “La zaranda”, puede gustarnos unos trabajos más que otros, pero en todos encontraremos instantes iluminados para guardar en el recuerdo. Quizás aquello que dice Piglia nos pasa con ciertas lecturas y autores, nos pasa como algunos directores y espectaculos “Son acontecimientos entreverados en el fluir de la vida, experiencias inolvidables que vuelven a la memoria, como la música” Que así sea.

8 oct 2008

UN CUENTO DE BORGES


La memoria de Shakespeare



“Memoria Shakespeare” obra cuya dramaturgia y dirección es de Sergio Sabater, pero la responsabilidad que suceda el encuentro entre el público y la obra está a cargo de los estudiantes de IUNA.




Al principio me llamó la atención de cómo un director puede manejar a tantos actores que están en plena formación. Pero esta atención se disipó al ver el producto terminado. En la puesta en escena hay muchas diferencias de presencia escénica, de actuación y hasta de intensidad, pero todos los actores sabían como cumplir su trabajo, con mayor o menor fuerza y nergía.




“Memoria Shakespeare” es una propuesta convencional, cuya intencionalidad es jugar con la narración escénica, y está muy bien jugada desde la dramaturgia; dicha narración esta contada desde el artilugio del teatro, de transformarlo en teatro y representación, cuyo mecanismo de producción esta basado en algunas acciones físicas repetitivas, que no significan aburridas, al contrario; con la construcción de imágenes y de sentidos por medio de esta repetición es fuerte e intenso desde la escena.




El distanciamiento se presenta con la intervención del artefacto que produce la música, produce un ruido que no es parte de la propuesta, si bien usan música en vivo -cantos, piano y silbidos-, realmente la música reproducida desde un aparato no va con el juego planteado.




Con este trabajo escénico uno puede encontrarse los domingos a las 19:30, en pleno IUNA ( French 3614).

FUE LA ÚLTIMA


Historias Re Jodidas de ayer, de hoy y de siempre
El Heavy y su banda Achaque 77



Cómo introducción, como presentación de los códigos a manejarse en la función, Eduardo Calvo nos presenta un corto de Damián Slipoi llamado –si mi memoria no me falla- “Cabulario”, corto en que trabaja Eduaro Calvo. El corto es un trabajo muy cínico y de humor negro sobre los límites del ser humano por la suerte y la fortuna, una muy buena producción, con buenos efectos especiales, con un guión sólido en cuanto a esctructua narrativa y buena dirección de actores.



Vamos a la obra de El Heavy, realmente Eduardo Calvo si es comediante de oficio, que trabaja en las rutinas, ya que se nota que indaga sus materiales. Algunos momentos se puede volver repetitivo el mecanismo o la forma en que busca las oposiciones de sus chistes, pero la manera en que lo dice y el manejo del silencio demuestra el oficio del comediante. El momento más fuerte y realmente de provocación, fue cuando canta “América” y la relación de la letra de la canción con las imágenes fueron demasiadas fuertes y angustiantes, ya que por un momento plantea un paréntesis, una distancia diciéndonos “no se olviden de esto” para luego seguir riéndonos y olvidar.



Todo el show decía: “vinieron a divertirse y a pasarla bien... no se olviden de esto... sigan pasándola bien y a reirnos”, lo mencionado lo cumplieron al pie de la letra.