22 feb. 2009

NADA QUE ACLARAR... A PEDIDO DE ELLOS.

DE LOS NUEVOS COLABORADORES


Bueno, conocimos a Nepo en circunstancias desfavorables. El se encontraba buscando cargar agua usando: una botella vacía y las innumerables goteras de Buenos Aires y nosotros nos dedicábamos a nuestro hobbie favorito: vandalismo urbano. Desafortunadamente terminamos haciendo que al pobre crítico, administrador de este blog, le cayera un aire acondicionado en la cabeza. Lo tuvimos en “Swiss Medical” por 7 días inconsciente. Cuando nos enteramos que ahí te cobran la aspirina a 100 pesos, tuvimos que idear un plan de escape, que involucró un par de disfraces de enfermeras, una prostituta francesa y objetos de jardinería. El escape funcionó y francamente tengo la esperanza que todavía piensen que estamos encerrados en el consultorio de su jefe en oftalmología (que es Cíclope de los X Men) con 10 rehenes y la demanda de “Nacionalización o muerte”.


En fin, entonces entablamos una relación de amistad con Nepo. Somos hermanos, yo soy Kevin, y yo soy Kalvin. Vamos a todas las actividades culturales que podemos, somos consumistas de arte. La cuestión es que Kevin ama el arte, mientras que Kalvin odia cualquier expresión humana, ¿por qué Kevin ama el arte? Porque es un muchacho sensible capaz de encontrar la esperanza en el mayor de los bodrios, ¿Por qué Kalvin odia el arte y el teatro y pese a ello va a todo lado conmigo?, porque tiene problemas emocionales que involucran el hecho de que papá lo pegaba a él y no a mí y porque somos siameses unidos por el estómago.


A Kevin le gusta mucho hacer lo que él llama: “un feedback”, con las obras que ve, cree en el diálogo y lo predica, le agrada dar algo a cambio de aquello que los trabajadores del teatro le dan a él y esa es su visión de la crítica. A Kalvin le interesa romper las pelotas, y crear lenguajes de crítica que van más allá de lo estructural o teórico, es un tipo más visceral y dedicado a su oficio de comediante o bufón, tiende más a la ironía y la sátira que a recalcar lo positivo.


Ambos se complementan y escriben por separado (como lo hacen, no se).


Estamos ahora colaborando con Nepo, quien tan amablemente nos ha dejado entrar en su blog de crítica para que crezca un poco más y se pueda contribuir al diálogo en la movida de teatro en Buenos Aires. No somos de aquí, tenemos otro tipo de escuelas y formas de pensar y vivir el arte y lo que nos interesa es encontrar espacios de encuentro (aunque sea cibernético) con todos aquellos que se toman el teatro como un oficio, en constante cambio, en constante construcción y destrucción.


Yo, Kevin, creo que la crítica es y debe ser diálogo con fundamento y base, donde las obras encuentren un espacio más para crecer como espectáculos sólidos y los trabajadores del arte puedan dialogar con lo que sus propuestas dejan en el espectador . Y yo, Kalvin creo que el crítico es un enfermo esquizofrénico que no tuvo las agallas de hacer la obra que critica y por lo mismo su crítica debe ser un cuerpo en sí mismo, una entidad vida y así tal vez pueda ser perdonado por su asqueroso oficio.


Kevin Quitapenas y Kalvin. Ese.Escoria.


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